Esteban Felipe Henao y Ruth Verónica Lengua Jaramillo, quienes practicaron procedimientos estéticos invasivos a más de 200 personas sin contar con títulos que los acreditaran como médicos o cirujanos fueron imputados por la Fiscalía por los delitos de concierto para delinquir, estafa masiva, falsedad material en documento público y fraude procesal.
De acuerdo con la entidad, los procesados presentaban, al parecer, diplomas falsos para darles confianza a sus clientes. Allí tenían personal, auxiliares, camillas y demás elementos que le daban la apariencia de ser centros habilitados para la prestación de servicios de salud.
Sin embargo, los procedimientos que se practicaban allí, como liposucciones, lipólisis láser, lipólisis láser gold, transferencias de grasa, aumento de glúteos, lipopapadas, marcaciones abdominales y rinoplastias no contaban con las condiciones adecuadas de asepsia para ser practicados.
Además, no había valoración por parte de anestesiólogos certificados ni se llevaban historias clínicas, entre muchas irregularidades.
La Fiscalía documentó casos en los que las víctimas se despertaban durante las cirugías y, cuando se quejaban del dolor, les cubrían la boca o las sujetaban para que no gritaran.
Los falsos médicos ofrecían sus servicios mediante redes sociales, en las que incluían promociones con precios atractivos. Así ganaron más de 568 millones de pesos, en pagos hechos por 59 personas.
Su captura se produjo por parte del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con apoyo del Gaula Militar en la localidad de Usaquén de Bogotá.
Los procesados aceptaron los cargos.
/colprensa