La madrugada de este 2 de septiembre, en el corregimiento de El Burro, jurisdicción de Pailitas, sur del Cesar, fue atacada con explosivos la subestación de Policía, la cual se encontraba desocupada tras haber sufrido otro atentado el mes anterior.
Las instalaciones donde funcionaba la subestación fueron objeto de un hostigamiento, al parecer mediante el lanzamiento de artefactos explosivos lanzados desde drones, informó la Policía Nacional.
La acción provocó varias detonaciones y generó temor entre los habitantes de este corregimiento. No se reportaron personas heridas, debido a que la infraestructura se encontraba sin uniformados desde el pasado mes de julio.
Precisamente, el 22 de julio de 2026, la misma subestación había sido atacada mediante el uso de drones con explosivos. Ese hecho ocasionó graves afectaciones en la estructura y la dejó inhabitable, por lo que las autoridades determinaron retirar a los policías del lugar y coordinar la prestación del servicio con unidades del Ejército Nacional.
En esta nueva incursión, los artefactos habrían ocasionado daños adicionales en la edificación. Debido a las condiciones de seguridad y las dificultades de acceso, inicialmente no fue posible realizar una inspección completa del lugar para establecer la magnitud de las afectaciones.
El alcalde de Pailitas, Alexander Toro Pérez, confirmó que las autoridades fueron informadas sobre las explosiones y señaló que se mantiene el monitoreo de la situación, mientras se adelantan acciones coordinadas entre los gobiernos municipal, departamental y nacional para reforzar la seguridad en la zona.
“Se está trabajando en estrategias de seguridad, junto a los tres niveles de gobierno; sin embargo, la alerta es máxima por la continuidad en los ataques”, manifestó el mandatario.
La Policía Nacional informó que, a través de sus capacidades de investigación e inteligencia, adelanta las labores necesarias para esclarecer los hechos y establecer quiénes estarían detrás del ataque.
Según las autoridades, en esta zona del sur del Cesar tiene injerencia el Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, estructura a la que se atribuye presencia en diferentes sectores de esta región. La responsabilidad por este ataque, sin embargo, deberá ser establecida por las autoridades competentes.
CESAR REFUERZA ESTRATEGIA CONTRA LOS DRONES
La situación ocurre en medio de la alerta de las autoridades departamentales por el incremento del uso de drones en acciones contra la Fuerza Pública.
En el más reciente Consejo de Seguridad, la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán, anunció que expertos de Estados Unidos llegarán al departamento para fortalecer las capacidades de las autoridades frente a este tipo de amenazas.
El objetivo será capacitar a integrantes de la Fuerza Pública en detección, inhibición y neutralización de sistemas aéreos no tripulados, con el propósito de mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales nuevos ataques.
Asimismo, las autoridades mantienen una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables de operar drones utilizados en acciones violentas en el departamento.
La Policía reiteró el llamado a la comunidad para que suministre información que contribuya a esclarecer estos hechos y ubicar a los responsables, a través de las líneas 123, 155 y 165.
CINCO ATENTADOS EN UN MES
A este nuevo ataque se le suma el ocurrido el 22 de julio, cuando la misma subestación de El Burro fue atacada con drones cargados con explosivos. El hecho dejó cinco policías heridos y provocó daños considerables en la infraestructura, además de afectaciones en los servicios de energía, agua, gas y comunicaciones.
La violencia volvió a escalar el 27 de agosto, la línea férrea utilizada por Drummond en jurisdicción de El Paso fue atacada con explosivos. Posteriormente, cuatro presuntos integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del ELN fueron capturados y señalados por las autoridades de estar relacionados con esa acción.
Ese mismo periodo estuvo marcado por ataques contra tropas del Ejército en Pelaya. El 28 de agosto se conoció que cerca de 40 granadas habrían sido lanzadas desde drones contra militares que adelantaban operaciones en la zona rural, dejando tres soldados heridos, uno de ellos de gravedad.
El 29 de agosto, el blanco fue nuevamente Pailitas, esta vez la estación de Policía del casco urbano. El ataque con drones cargados con explosivos dejó tres uniformados heridos, quienes fueron trasladados inicialmente a un centro asistencial de la localidad y posteriormente uno de ellos fue remitido a Valledupar por la gravedad de sus lesiones. Tras el atentado, el Gobierno ordenó la militarización del municipio.