La ocupación de cerca de 2.000 metros de la ronda hídrica del río Guatapurí, con terrazas y estructuras construidas por comerciantes, motivó a la Alcaldía de Valledupar a poner en marcha un plan de recuperación ambiental que incluye el cierre temporal del balneario Hurtado, una de las zonas turísticas más concurridas de la ciudad.
La Administración Municipal socializó el proyecto de decreto mediante el cual se restringirá el acceso al balneario mientras se desarrollan las obras de restauración ambiental, mitigación del riesgo y recuperación del espacio público. La medida contempla la prohibición del ingreso, la permanencia, el baño, la natación, el uso de las playas y cualquier actividad recreativa durante el tiempo que duren las intervenciones.
De acuerdo con el documento, la decisión constituye una acción preventiva y de protección del interés general, orientada a salvaguardar la vida de los visitantes, evitar accidentes y garantizar la recuperación de un ecosistema considerado estratégico para el municipio. La Alcaldía precisó que la medida responde al cumplimiento de órdenes judiciales y actuaciones adelantadas por Corpocesar para la protección integral de la cuenca del Guatapurí.
INTERVENDRÁN TERRAZAS
El secretario de Gobierno de Valledupar, Félix Valera, explicó que el principal objetivo de la intervención será retirar alrededor de 62 terrazas artificiales que, según la Administración, fueron construidas dentro de la ronda hídrica y representan un riesgo tanto para las personas como para el comportamiento natural del río.
“Vamos a intervenir el río y retirar todas esas terrazas artificiales que han construido algunos comerciantes, las cuales ponen en peligro la vida y la integridad de los bañistas, además de alterar la dinámica hídrica del río, generando riesgos sobre toda la margen derecha”, manifestó.
Señaló que la ocupación ilegal abarca más de 2.000 metros de la ribera, una extensión que, aseguró, ha modificado el comportamiento hidráulico del afluente y afectado la estabilidad de sus márgenes.
Además de retirar las estructuras, el Municipio proyecta recuperar el espacio público y mejorar las condiciones urbanísticas del balneario. Se restablecerá todo lo relacionado con la estética y el urbanismo del río para que Valledupar pueda ofrecer este patrimonio ambiental a toda la comunidad.
SIETE MESES DE CONCERTACIÓN
Antes de adoptar la medida, la Alcaldía adelantó durante siete meses un proceso de concertación con los comerciantes asentados en el balneario Hurtado, buscando que desmontaran voluntariamente las estructuras construidas sobre la ronda hídrica.
Valera anunció que la intervención se hará lo más rápido posible para que la afectación a la ciudadanía sea la menor; hay que intervenir el río para recuperarlo.
El siguiente paso será culminar la socialización del proyecto de decreto para que posteriormente sea firmado por el alcalde Ernesto Orozco. Hacen un llamado a los comerciantes para que inicien un proceso de autorregulación mientras se expide el acto administrativo.
CIERRE SIN FECHA DEFINIDA
El proyecto de decreto no establece una fecha específica para la reapertura del balneario Hurtado. La restricción permanecerá vigente durante todo el tiempo que demanden las obras de recuperación ambiental y solo será levantada cuando existan conceptos técnicos y ambientales que certifiquen que el lugar reúne condiciones de seguridad, estabilidad y recuperación ecológica.
Mientras tanto, el ingreso estará restringido para la ciudadanía y únicamente podrán acceder servidores públicos, contratistas, interventores y personal técnico autorizado por la Administración Municipal, Corpocesar, la Policía Nacional, organismos de socorro y demás autoridades que deban cumplir funciones relacionadas con la intervención.
La vigilancia y el control estarán a cargo de la Secretaría de Gobierno y la Policía Nacional, mientras que el incumplimiento de las restricciones podrá generar sanciones de hasta dos salarios mínimos legales mensuales vigentes, conforme a lo establecido en el proyecto de decreto.
COMERCIANTES INCONFORMES
Karen de La Hoz, comerciante en el Balneario Hurtado, manifestó que la información no ha sido bien socializada por parte de la Alcaldía de Valledupar. “Emiten un decreto y nosotros desconocemos a fondo lo que van a hacer, solo sabemos que quedaremos sin oportunidad laboral y eso es grave para la ciento de familias que dependen de la actividad comercial en el río”.
Asimismo, asegura que el visitante también es culpable, en gran parte, de la contaminación en el río, y que llegan con paseos de olla, cavas, alimentos y otros elementos contaminantes que luego dejan a orillas del afluente. “Se necesita es ley, pero no solo para nosotros que solo trabajamos por el sustento de nuestra familia”, aseguró.
Carmen Gabo, otra de las afectadas, aseguró que son más de 200 familias que quedarán sin alternativa de empleo en la zona. “Lamentablemente no hay un plan de choque por parte de la Alcaldía, ellos nos quieren sacar sin ningún tipo de compensación, no es justo”.