La angustia terminó, pero el dolor ahora se apodera de los familiares de Kevin Andrés Bravo y Cristian Manjarrés Ramírez, quienes aparecieron sin vida la tarde del jueves, en inmediaciones de la finca El Guamo, ubicada en zona rural del municipio de La Paz, cerca del río Cesar, luego de haber sido reportados como desaparecidos desde el pasado 7 de julio.
El hallazgo de dos cuerpos en avanzado estado de descomposición por parte de jornaleros de la zona, alertó a las autoridades, quienes esperan el dictamen oficial de Medicina Legal para su identificación, sin embargo, los familiares lograron identificarlos por su vestimenta.
Hasta el lugar se desplazaron funcionarios de la Policía Judicial, quienes realizaron la inspección técnica y el levantamiento de los cadáveres para su traslado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
LA ANGUSTIANTE DESAPARICIÓN
Kevin Andrés Bravo, quien trabajaba como barbero, fue visto por última vez en el establecimiento donde laboraba, en el barrio Villa Miriam de Valledupar. Según relató su padrastro, Andrés Arrieta, ese día el joven se comunicó con su esposa para informarle que trabajaría hasta las 11:30 de la mañana.
De acuerdo con la información suministrada por la familia, a esa hora fue recogido por Cristian Manjarrés Ramírez, mototaxista. Los últimos mensajes enviados desde el celular de Kevin fueron registrados alrededor de la 1:30 de la tarde. Después de ese momento, el teléfono dejó de emitir señal y la familia de Cristian reportó una situación similar, pues también perdió todo contacto con él ese mismo día.
Al no conocer el paradero de los jóvenes, sus allegados emprendieron la búsqueda en hospitales, clínicas, estaciones de Policía y la Unidad de Reacción Inmediata (URI), sin obtener información sobre su ubicación.
Durante los días posteriores a la desaparición, los familiares denunciaron haber recibido llamadas extorsivas de personas que aseguraban conocer el paradero de los jóvenes y exigían dinero a cambio de información.
Ante esta situación, el Gaula de la Policía Nacional les recomendó no realizar ningún pago ni acceder a las exigencias de los delincuentes, mientras las autoridades avanzaban con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Kevin Andrés Bravo reside en el barrio La Nevada, mientras que Cristian Manjarrés Ramírez vive en el barrio Bella Vista, ambos en Valledupar.
Sus familias están a la espera de la entrega de los cadáveres, mientras la Fiscalía y la Policía continúan con las investigaciones para esclarecer este caso y determinar los móviles del doble homicidio.