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La eliminación de la Selección Colombia frente a Suiza en los octavos de final del Mundial de 2026 volvió a abrir una de las heridas más recurrentes del fútbol colombiano: las despedidas prematuras en las Copas del Mundo. La Tricolor cayó en la tanda de penales tras igualar 0-0 en 120 minutos y puso fin al sueño de una generación que mezcló experiencia y juventud.
Aunque el revés en territorio canadiense fue un golpe difícil de asimilar, no es el único capítulo doloroso en la historia mundialista del combinado nacional. En sus siete participaciones en la Copa del Mundo, Colombia ha vivido eliminaciones que quedaron grabadas en la memoria de sus aficionados.
La primera ocurrió en Italia 1990. Después de clasificar a los octavos de final con el histórico empate 1-1 frente a Alemania, el equipo dirigido por Francisco Maturana se enfrentó a Camerún. El encuentro parecía encaminado al alargue sin sobresaltos, pero un error del arquero René Higuita al intentar salir jugando permitió que Roger Milla abriera el marcador. Los africanos terminaron imponiéndose 2-1 y acabaron con el sueño colombiano.
Cuatro años más tarde llegó uno de los episodios más tristes del fútbol nacional. Colombia arribó a Estados Unidos 1994 como una de las selecciones favoritas tras el recordado 5-0 sobre Argentina en Buenos Aires. Sin embargo, las derrotas ante Rumania y Estados Unidos provocaron una inesperada eliminación en la fase de grupos. Aquel Mundial quedó marcado por el autogol de Andrés Escobar y el posterior asesinato del defensor, una tragedia que trascendió el deporte.
La tercera gran desilusión se vivió en Brasil 2014. Bajo la dirección de José Pékerman, Colombia alcanzó por primera vez los cuartos de final y firmó su mejor actuación en una Copa del Mundo. Con James Rodríguez como figura y goleador del torneo, la Tricolor ilusionó a todo un país, pero cayó 2-1 frente al anfitrión Brasil en un partido rodeado de polémicas arbitrales y marcado por el gol anulado a Mario Yepes.
Ahora, la eliminación frente a Suiza en el Mundial de 2026 se suma a esa lista de momentos que dejaron una profunda huella en el fútbol colombiano y que alimentan el deseo de que la próxima generación pueda superar, por fin, la barrera de los cuartos de final.