Mientras que empieza a definir su futuro en el fútbol, demuestra su apoyo a la Selección Colombia y cumple con sus compromisos con distintas marcas comerciales de las cuales es la imagen, Radamel Falcao lanza su proyecto más personal y un verdadero legado para las nuevas generaciones.
Se trata del cuento para niños llamado ‘El Niño que quería ser futbolista’, que se desarrolló en familia, pues la idea y la creación del cuento corrió por cuenta de Lorelei Tarón, su esposa, quien siendo espectadora y protagonista de buena parte de la historia, capturó momentos claves del Tigre cuando iniciaba su sueño de ser uno de los delanteros más importantes de la historia.
Un cuento bellamente ilustrado que tendrá una preventa a partir de este jueves, donde se puede conocer más de la historia de un jugador de fútbol, que ya llegó a los 40 años de edad y continúa con mucha hambre de gloria, militando en las últimas temporadas con el equipo de sus amores: Millonarios.
Falcao y su esposa hablaron de este trabajo en conjunto, así como sus objetivos y la idea de crear una colección de literatura infantil.
UNA HISTORIA EN DESARROLLO
-¿Cómo nace el proyecto de hacer un libro ilustrado para niños?
Lorelei Tarón: Esta colección de libros nació hace mucho tiempo. Yo siempre a Falcao le decía: ‘Amor, hay que escribir un libro para niños porque tienes tantas historias’. Nació de entender que detrás de cada sueño, hay emociones que se sienten. Como mamá de cinco hijos, fui aprendiendo, y lo que me falta por aprender, que los niños no necesitan grandes discursos, necesitan historias que les ayuden a ponerle nombre a lo que sienten. Obviamente Falcao me inspiró muchísimo a escribir este libro, de conocer su historia desde adentro, de entender sus emociones y de conocer estas historias.
-¿Cómo fueron sus primeras reacciones cuando Lore le habla de este proyecto?
Falcao: Lore venía diciéndome de la intención de querer hacer un libro, pero no sabía específicamente que lo quería enfocar en niños, tocando emociones y dejando enseñanzas no solamente para ellos, sino también para los padres. Cuando me dijo que quería hacer un libro basado en mis historias, tocando emociones que los niños afrontan día a día y que los padres muchas veces no saben cómo manejar, ahí hice una pausa. Me llamó muchísimo la atención y me pareció súper interesante, porque al igual que yo fui deportista desde niño, también hay muchos otros que quieren llegar a cumplir sus sueños en diferentes áreas que son complejas. Pensé que de alguna manera podemos llegar a influenciar e impactar vidas, y dejarles una enseñanza para saber gestionar diferentes situaciones. Me encantó la idea y me parece que fue algo maravilloso que a ella se le ocurrió; no me lo esperaba realmente.
-¿Cómo fue el proceso y la experiencia de convertir a Falcao en un personaje literario e ilustrado?
Lorelei: Fue muy emocionante porque queríamos mostrar al Falcao real, al Falcao niño, al Falcao que sintió todo tipo de emociones, y no crear un superhéroe perfecto. Fueron noches sin dormir con el equipo de trabajo, pero ha sido muy emocionante. Vale la pena porque el resultado está divino, las ilustraciones están espectaculares y fieles a ti, Falca.
Falcao: Ella trataba de no mostrarme para darme la sorpresa. Yo creo que en el momento en que me mostró el resultado final, noté la excelencia con la que se realizó el diseño. Los dibujos son a mano, cada detalle es ilustrado a mano. Hizo un trabajo espectacular y está demasiado fiel. Es cierto que no dormíamos las últimas semanas porque yo era un poco exigente, pidiendo cambiar detalles como la nariz o un rulito.
-¿Cómo fue esa vida de niño que ahora se presenta en los libros?
Falcao: Desde muy niño estaba convencido de que quería ser futbolista. Para cumplirlo tenía que pasar por un proceso largo, como todos. Empecé más o menos a los 5 años a seguir los pasos de mi padre en cada equipo donde él jugaba, haciendo parte de las inferiores. Luego, cuando él finaliza su carrera profesional volvemos a Colombia y ahí empiezo mi proceso más enfocado. Mi papá también se enfocó más en mi sueño; veía claramente las capacidades que tenía, así que se volcó un poco más a ser el padre que empieza a corregir, a marcar el camino seriamente y a ser mucho más estricto con la disciplina que debía tener para ser jugador. Yo estaba feliz pagando ese precio porque disfrutaba de ser ese niño que quería convertirse en jugador profesional. Luego, cuando fui a Argentina y estuve solo, fue difícil, pero disfruté del camino y del proceso. Lo sufrí y por momentos dudé, pero creo que valió la pena todo el esfuerzo que hice.
MUCHO POR APRENDER
-¿Qué les gustaría que les quedara a los lectores al leer el libro?
Falcao: En el deporte me di cuenta de que el esfuerzo y el trabajo terminan siendo de todo el grupo familiar, porque son los padres los que tienen que acostarse temprano el día anterior para levantarse y llevar a los hijos al entrenamiento. Muchos padres están pagando el precio de acompañar y apoyar a sus hijos, porque si no, es muy difícil que los niños puedan tener esa constancia. La disciplina la terminan mostrando los padres. Fue lo que yo vi en mi padre como jugador profesional: lo veía en tiempos de vacaciones entrenando, se acostaba súper temprano, dormía la siesta, no tomaba alcohol. Ver ese ejemplo en él generó en mí una ética de trabajo que me facilitó automatizar esa clase de hábitos en mi carrera desde muy joven. Ese es el precio que tienen que pagar los padres. Estoy muy agradecido con mi papá y mi mamá, que sacrificaron el tiempo para llevarme a los diferentes lugares para que no me quedara en la casa viendo televisión.
-¿Qué conversación le gustaría tener con ese niño que usted fue?
Falcao: Le diría que disfrute más las cosas. Disfruté mucho estando en Colombia, pero cuando viajé a Argentina todo se volvió más serio y dependía exclusivamente de mí. Ahí empecé a vivir una montaña rusa de emociones y situaciones que me descolocaron y que a veces hicieron que terminara no disfrutando del proceso. Así que le diría a ese niño que disfrute del proceso.
A veces a nosotros los grandes nos pasa que no terminamos festejando las victorias, y las victorias hay que festejarlas porque en el fútbol son muchas más las derrotas, y cuando pasan tan rápido piensas que van a volver a pasar y a veces no vuelven. Así que al niño le diría que disfrute más, y a los adultos, que disfruten sus victorias.
-¿Qué ve reflejado en sus hijos de lo que vivió en la infancia suya?
Falcao: A pesar de los privilegios que pueden vivir, valoran muchísimo las cosas. Eso tanto a Lore como a mí nos deja muy tranquilos, porque saben que para tener lo que tienen, a sus padres les ha costado. De alguna manera estamos fomentando en ellos que, por lo que van logrando, tengan que pagar un precio. Eso es algo que valoramos muchísimo en ellos y hace parte de los principios y valores que les hemos transmitido.
-¿Cómo fue identificar las historias más importantes y trascendentes de Falcao para plasmar en este libro?
Lorelei: Para mí todas las historias fueron muy especiales porque cuentan emociones diferentes. El libro también da herramientas para que los padres no solo cuenten historias, sino que puedan acompañar a los niños a gestionar sus emociones y a ir juntos como familia. Cada historia es muy especial y tiene una emoción diferente con la que todos nos podemos sentir identificados.
Falcao: Coincido. A veces entramos en otras etapas de la vida en las que olvidamos un poco los inicios. Fue muy especial y emocionante poder recordar a ese Falcao hijo y hermano. Por el hecho de irme a Argentina, perdí ver el crecimiento de mis hermanas y de alguna manera me volví un hermano protector por la diferencia de edad. Yo creo que todo eso me sirvió y me entrenó para el día de hoy que tengo cuatro hijas mujeres y una esposa, saber cómo manejarme con ellas en casa.
-Ya sabemos que soñaba Falcao, pero, ¿qué soñaba ser Lorelei?
Lorelei: Yo soñaba con ser cantante, ser mamá, tener una familia y también con escribir historias. Desde muy pequeña siempre escribí muchas historias, como lo pueden ver en mis canciones. Fue en un formato diferente, pero también es un sueño cumplido.
-Si el Radamel de esas historias las pudiera leer hoy en día, ¿qué sería eso que más le sorprendería de la persona en la que se convirtió?
Falcao: Le sorprendería la capacidad de persistir y de no darse por vencido. Aún a pesar de haber fallado muchas veces, darme la oportunidad de volverlo a intentar y no darme por vencido. Creo que eso es lo que más rescataría de todas estas historias.
-¿Qué tan sencillo o complejo es escribir para niños?
Lorelei: Parece sencillo escribir para niños, pero no lo es, porque requiere escribir con mucha sensibilidad. Los niños se dan cuenta de cuándo las historias son reales o no. Ellos necesitan historias que les ayuden a ponerle nombre a lo que sienten, y este libro te enseña para que los niños puedan aprender y ponerle nombre a lo que están sintiendo a través de estas historias.
-Hay una entrevista mítica de Pony Fútbol donde usted dice que quiere ser ejemplo para los niños y para el pueblo colombiano. ¿Qué significa para usted cumplir ese objetivo?
Falcao: Sí, es verdad, en esa entrevista creo que se cumplió lo que dije. Puedo decir que estoy muy agradecido con Dios por el hecho de haberme cumplido muchos de los sueños que tenía de niño.
- COLPRENSA