El Tribunal Administrativo del Cesar confirmó la condena impuesta al Hospital Eduardo Arredondo Daza (HEAD) por las fallas en la atención médica que causaron la muerte del bebé Dilan David Ávila Bolaños, de dos meses de nacido, ocurrida en agosto de 2012.
La decisión ratifica el fallo emitido el 18 de julio de 2024 por el Juzgado Tercero Administrativo del Circuito Judicial de Valledupar, que declaró administrativamente responsable al centro asistencial por las irregularidades cometidas durante la atención brindada al menor.
De acuerdo con el Tribunal, las pruebas permitieron establecer que el niño no recibió una atención acorde con su edad ni con la gravedad de los síntomas que presentaba cuando fue llevado en varias oportunidades a la sede del HEAD en la Ciudadela 450 Años. Se concluyó que las actuaciones médicas contribuyeron al deterioro progresivo de su estado de salud.
Según el expediente, el menor ingresó inicialmente con un cuadro febril y fue diagnosticado con otitis media aguda, recibiendo tratamiento ambulatorio. Sin embargo, el fallo señala que no se realizaron los protocolos necesarios para identificar las causas de la alteración de la temperatura corporal.
Días después, el bebé regresó al servicio de urgencias con síntomas de vómito y fiebre. En esa ocasión, un médico general ordenó la aplicación de Dipirona, medicamento que, según quedó establecido en el proceso, no está indicado para niños menores de tres meses de edad. Tras la administración del fármaco, el menor presentó convulsiones y un agravamiento de su condición clínica.
Ante el empeoramiento de su estado de salud, fue remitido a la Clínica Laura Daniela, hoy Organización Humana Integral, donde se detectó que padecía meningitis bacteriana causada por la bacteria Pasteurella canis. Pese a los esfuerzos médicos, Dilan David Ávila Bolaños falleció el 14 de agosto de 2012.
La sentencia concluye que existió una falta de atención médica idónea y oportuna, al no realizarse evaluaciones que permitieran identificar la gravedad del cuadro clínico ni el origen de la enfermedad que finalmente provocó su muerte.
Como consecuencia de la condena, el Hospital Eduardo Arredondo Daza deberá pagar una indemnización que, actualizada a valores de 2026, supera los 1.400 millones de pesos. Los recursos serán distribuidos entre 17 familiares de la víctima, incluidos sus padres, Albert Jesús Ávila y María Bolaños Tobías, así como hermanos y abuelos.