Diario del Cesar
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Procuraduría abrió investigación a Sanguino en plena jornada electoral

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Mientras millones de colombianos votaban por el sucesor de Gustavo Petro, la Procuraduría General de la Nación abrió una investigación disciplinaria contra uno de sus ministros. La decisión recayó sobre Antonio Sanguino, jefe de la cartera de Trabajo, por un discurso que pronunció esa misma mañana en Valledupar. El organismo de control sospecha que el funcionario usó ese acto para favorecer a una de las opciones en la urna. La providencia la firmó el procurador delegado Esiquio Manuel Sánchez Herrera y lleva fecha del 31 de mayo de 2026, el mismo día de la primera vuelta presidencial. En ella, la Sala Disciplinaria de Instrucción ordenó vincular formalmente a Sanguino al proceso. Según el documento, el ministro intervino en la apertura de la jornada electoral ante autoridades locales, electorales, organismos de control y ciudadanía. En un momento del discurso, de acuerdo con la Procuraduría, resaltó que una de las opciones en juego respaldaba el proyecto de transformación y de cambio que ha liderado el presidente de la república. El documento no menciona ningún nombre, y Sanguino tampoco citó a un candidato en su intervención. Pero el “proyecto de cambio” que abandera Petro tiene hoy un nombre claro: Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico que encabeza varias encuestas de la primera vuelta. Favorecerlo, aunque sea de forma indirecta, es justamente lo que la Procuraduría está examinando. El caso de Sanguino no es aislado. Tres días antes de las elecciones, el procurador general, Gregorio Eljach, anunció que su despacho tenía bajo la lupa a seis ministros del gobierno Petro por presunta participación en política, dentro de un universo de 142 funcionarios revisados. Eljach advirtió que sacaría del servicio a quienes no respetaran los límites. En noviembre de 2025, la Procuraduría ya le había abierto una indagación previa por unos mensajes en la red social X en los que criticó con dureza el acercamiento entre los expresidentes Álvaro Uribe y César Gaviria. Aquel expediente sigue su curso por separado. La diferencia entre los dos casos vale la pena notarla. El de los mensajes quedó en indagación previa, la fase más preliminar; el de Valledupar arrancó de una vez como investigación disciplinaria, un escalón más avanzado en el que el funcionario ya queda formalmente vinculado a un proceso. La providencia ordenó recoger pruebas y comisionó a la abogada Yahayra Bernal González, de la propia Sala, para impulsar el proceso. Contra la decisión de abrir la investigación no procede ningún recurso, según el mismo documento. Lo que viene es la etapa probatoria, que definirá si el caso avanza hacia un pliego de cargos —la acusación formal— o se archiva. De prosperar, una sanción disciplinaria podría costarle a Sanguino el cargo y una inhabilidad para ejercer funciones públicas. Por ahora, el ministro no ha sido hallado responsable de nada: la investigación apenas empieza, y lo hace en el día más político del calendario. BOGOTÁ, (Colprensa).-