A pocos días del inicio del Festival de la Leyenda Vallenata, las autoridades de salud de la capital del Cesar reforzaron las estrategias de prevención epidemiológica para reducir riesgos asociados al dengue y evitar la posible importación de casos de sarampión y rubéola durante la temporada de alta afluencia de visitantes.
La Secretaría Local de Salud anunció un plan de vigilancia que involucra campañas comunitarias, control en establecimientos de interés sanitario, recomendaciones al sector turístico y articulación con el aeropuerto Aeropuerto Alfonso López, con el propósito de fortalecer la detección temprana de síntomas y la respuesta oportuna ante eventuales emergencias sanitarias.
Jaide Medina Calderón, secretaria de Salud, indicó que aunque los indicadores de dengue han mostrado una leve reducción, el inicio de la temporada de lluvias obliga a redoblar esfuerzos para contener nuevos repuntes.
La funcionaria insistió en que la prevención comienza en los hogares, con la eliminación de criaderos del mosquito transmisor y acciones comunitarias coordinadas entre vecinos para reducir focos de propagación.
En paralelo, las autoridades mantienen activas medidas de vigilancia frente al sarampión y la rubéola, en cumplimiento de lineamientos emitidos por el Ministerio de Salud y Protección Social, luego de alertas internacionales por reaparición de brotes en varios países del continente.
Como parte de esta estrategia, el personal de salud ha venido socializando protocolos preventivos con taxistas, hoteleros, comerciantes y operadores turísticos, considerados actores clave en la detección de posibles casos sospechosos entre visitantes nacionales e internacionales.
La preparación sanitaria cobra mayor relevancia debido a que Valledupar no solo recibirá miles de asistentes al Festival Vallenato, sino que además se alista para los Juegos Parasuramericanos, previstos para julio, lo que incrementará la movilización de delegaciones y turistas.
Según la Secretaría, el objetivo es que toda la cadena turística esté capacitada para reportar señales de alerta y activar rutas de atención con las autoridades sanitarias.
Las acciones incluyen también campañas informativas visibles para viajeros, vigilancia epidemiológica reforzada y trabajo articulado con autoridades aeroportuarias para reducir riesgos de casos importados.