Diario del Cesar
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Confesiones de subalternos permitieron a la JEP vincular al general (R) Cardozo

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En Colombia, estábamos acostumbrados a que en los grandes escándalos judiciales la cuerda casi siempre se rompía por el eslabón más débil. Sin embargo, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) decidió armar el rompecabezas de la guerra al revés: aplicando una estrategia de investigación que va estrictamente de «abajo hacia arriba».

Así es cómo las verdades contadas por los soldados terminaron tocando la puerta de uno de los oficiales de más alto rango del país: el general en retiro Luis Emilio Cardozo Santamaría, quien incluso llegó a ser el máximo comandante del Ejército Nacional entre mayo de 2024 y diciembre de 2025.

Para entender este caso, hay que viajar al departamento de Santander en el año 2007. En esa época, Cardozo Santamaría no era general, sino un teniente coronel que trabajaba como comandante del Batallón de Ingenieros No. 5, conocido también como el Batallón Caldas.

Años después, la historia de lo que pasó en ese lugar empezó a salir a la luz porque los antiguos integrantes de ese grupo militar se sentaron ante los magistrados de paz para confesar la verdad.

Los subalternos admitieron cómo ocurrieron seis hechos dolorosos en los que nueve civiles inocentes fueron asesinados para luego ser presentados como supuestos guerrilleros muertos en combate (lo que trágicamente conocemos como ‘falsos positivos’). Pero no solo aceptaron sus propias culpas, sino que señalaron que su entonces comandante estaba implicado en lo que sucedió. Las cosas llegaron a tal punto que las propias víctimas que sobrevivieron a estos ataques también lo mencionaron directamente en las audiencias.

Aquí es donde la historia cambia y marca un nuevo camino para el futuro. Antes, muchos pensaban que si un alto mando no iba voluntariamente a la JEP a pedir pista y beneficios, simplemente quedaba por fuera del radar. Pero ahora las reglas del juego son distintas gracias a una figura legal llamada el «compareciente forzoso».

Basándose en la Sentencia SU-063 del año 2025 de la Corte Constitucional, la JEP dejó claro que tiene todo el poder para llamar de manera obligatoria a cualquier antiguo miembro del Ejército si existen testimonios de que cometió delitos durante el conflicto armado. En palabras sencillas: ya no tienes que tocar la puerta de la JEP; si tus soldados te nombran, el tribunal va por ti y te obliga a dar la cara.

Es importante aclarar que al general (r) Cardozo Santamaría no lo están condenando de manera anticipada. Lo que hizo la JEP fue abrirle de manera oficial un trámite de sometimiento.

Como primer paso de este proceso, los magistrados le dieron la orden de que firme un acta de compromiso y entregue información sobre si participó o no en esos crímenes. Así funciona ahora la justicia transicional: escuchando pacientemente a la tropa en las regiones para entender cómo funcionaba la maquinaria de la guerra y, eventualmente, llegar a los altos mandos.

  • COLPRENSA