Los enfrentamientos entre ELN y disidencias de las Farc siguen afectando a las poblaciones en el Catatumbo.
Siguen las acciones violentas en la zona del Catatumbo. Un hombre y su hijo fueron secuestrados por un grupo armado, cuando iban en el bus intermunicipal en el que trabajaban como conductor y ayudante, respectivamente. El hecho ocurrió en el sector El Tablazo, en la vía que conduce al municipio de Tibú.
Según testigos de lo sucedido, varios hombres armados interceptaron el bus cuando cubría la ruta El Tarra – Cúcuta, obligando a los pasajeros a descender del vehículo. Posteriormente, se llevaron a los dos ciudadanos, identificados como Juan Solano y Diego Anaya, con rumbo desconocido.
La información fue confirmada por trabajadores de la empresa de transporte Peralonso, a la cual está adscrito el vehículo hurtado. Hasta el momento se desconocen los responsables de esta acción violenta, ocurrida en una zona donde hay presencia del frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN y de las disidencias del frente 33 de las FARC.
Desplazamiento de familias campesinas en zona rural de Tibú
De manera paralela, también se registran enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC, lo que ha originado nuevamente el desplazamiento masivo de familias campesinas en la zona rural del municipio de Tibú, agravando la crisis humanitaria que vive la región del Catatumbo.
La comunidad denunció que varias familias han abandonado sus viviendas y buscan refugio en la vereda Campo Tres, donde se ha improvisado un espacio humanitario para resguardarse.
Los enfrentamientos se registran principalmente en las veredas Campo Tres, Caño Victoria y La Selva, donde los combates han sido persistentes durante los últimos días.
La situación es tan tensa que alguno líderes comunales creen que podría presentarse una expansión del conflicto hacia otras zonas cercanas como Campo Dos, Campo Giles, San Martín de Loba, Villa del Carmen y La Llana, lo que aumentaría el número de personas afectadas.
De acuerdo con el informe entregado por el PMU (Puesto de Mando Unificado), en el último año los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC han provocado que aproximadamente 101.800 personas se desplacen por la violencia en la zona del Catatumbo, mientras que al menos 283 permanecen confinadas sin poder salir de sus territorios debido a las acciones armadas constantes de estos grupos.
Esta región atraviesa una de las crisis de seguridad más graves de los últimos años, debido a la disputa territorial entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc por el control de corredores estratégicos para economías ilegales, especialmente cultivos de coca y rutas del narcotráfico hacia la frontera con Venezuela. Esta confrontación ha dejado decenas de víctimas y múltiples afectaciones a la población civil.
Organismos humanitarios y autoridades han advertido que los enfrentamientos han generado confinamientos, desplazamientos forzados y restricciones a la movilidad en varias comunidades rurales de Tibú y municipios cercanos. Incluso se han reportado retenes ilegales, amenazas a campesinos y dificultades para el ingreso de misiones médicas y ayuda humanitaria.