Uno de los reencuentros más esperados dentro de la música latina de los últimos tiempos se acaba de dar con el dúo venezolano de Chyno y Nacho.
Formado por Jesús Miranda (Chyno) y Miguel Ignacio Mendoza (Nacho), se consolidaron como uno de los proyectos más sólidos del pop tropical latinoamericano con éxitos como ‘Mi Niña Bonita’, ‘Tu Angelito’ y ‘Me Voy Enamorando’, y un Grammy Latino a mejor álbum de música urbana.
Luego llegaron los problemas internos, los abusos por parte de Chyno y las ganas de Nacho por emprender una sólida carrera como solista, parecía que el sueño de sus seguidores por volver a verlos juntos no se haría realidad.
Su regreso ha sido contundente. 19 temas, más de 15 colaboraciones y un coro de voces venezolanas dispersas por el mundo que decidieron, al mismo tiempo, cantar para casa.
‘Entrégame’ junto a Danny Ocean, es el primer lanzamiento del álbum ‘Radio Venezuela’.
El nombre no es metafórico. La radio fue el medio que conectó a los venezolanos con su tierra durante décadas y ese símbolo lo recorre todo: desde los interludios con las voces de Chataing y Renny Ottolina, figuras icónicas de la comunicación venezolana, hasta canciones que evocan lugares, dialectos y memorias compartidas. El código telefónico de Venezuela es +58. No es casualidad que en la producción hayan participado más de 58 profesionales.
El tracklist es un mapa afectivo de la Venezuela diasporática. Nacho fue conectando con colegas y en algún momento se dio cuenta: todos eran venezolanos. No era un casting, era un reencuentro.
El álbum reúne a Rawayana en ‘Corales’, tema producido por Manuel Lara, y que funge como la primera canción oficial del proyecto; a 3AM en “Mosca”, un gancho urbano que captura el miedo de perder a quien se ama; a Noreh junto a Luis Silva en ‘D’Pueblo’, un viaje de joropo llanero con raíces en la Venezuela del interior. Sigue Akapellah en la piquete y maracucha ‘Na’Guárá de Linda’; Mau y Ricky en ‘Dónde Estás’, una pieza sobre ausencia y nostalgia donde cuatro venezolanos comparten espacio natural; y Nella Rojas en ‘Momentos’, una declaración de que el amor verdadero vive en la presencia, no en lo material.
Micro TDH aparece en ‘Te Extraño’, una exploración de recuerdos que no se olvidan; Caibo junto a Huascar Barradas y Rafael ‘El Pollo’ Brito rinden homenaje a Maracaibo en ‘Mar-a-Caibo’, una celebración de la picardía y el acento más inconfundible de Venezuela.
Elena Rose trae actitud y sabor caribeño con ‘D’Lejitos’, rescatando el merengue house de los 90 que definió los primeros pasos de Chino y Nacho en el grupo donde surgieron, Calle Ciega.
Neutro Shorty narra en ‘Carlitos’ la historia de un personaje que eligió el camino equivocado, un guiño directo a ‘Pedro Navaja’ con conciencia social.
Lasso cierra con ‘Lassoltería’, un balance natural entre merengue urbano y pop rock que juega con el dilema eterno entre la libertad y apostar por alguien. Y Joaquina pone el último acorde con ‘Maiquetía’, una carta de amor sonora al aeropuerto que ha visto más lágrimas venezolanas que cualquier otro lugar del país.
- COLPRENSA