Han pasado ya 28 años desde que Mecano, de un momento a otro, anunció su separación definitiva, y a Ana Torroja, su vocalista, que desde ese momento viene desarrollando una brillante carrera como solista, siempre le viven preguntando sobre un posible regreso de esta importante banda pop española que hizo historia entre las décadas de los ochenta y noventa.
Incluso muchos se refieren a ella como Ana de Mecano, y aunque en algún momento le pudo incomodar, hoy en día, a sus 66 años de edad, no le incomoda, se ha reconciliado con el abrumador éxito internacional que logró haciendo parte de Mecano, con el repertorio que sigue cautivando a las nuevas generaciones, y que no deja de interpretar en sus giras como solista, como la que iniciará en las próximas semanas y con la que visitará a Colombia el próximo mes de junio.
Este reencuentro será el próximo 4 de junio en el Teatro Jorge Eliecer Gaitán de Bogotá con su tour ‘Se ha acabado el show’, como se llama el disco que acaba de lanzar con diez canciones de su propia autoría.
Es el primero íntegramente compuesto por ella, ya disponible en todas las plataformas digitales. Con este proyecto, Torroja abre una faceta más íntima, libre y luminosa en su trayectoria artística.
Preparando su nueva gira de conciertos, con una nueva banda de músicos, Anta Torroja habló de su nueva música, su visita a Colombia y su trabajo con el artista Esteman.
CANCIONES PROPIAS
-¿Preparada para esa gira de conciertos que la traerá a Colombia?
Muy emocionada, arrancamos la gira el sábado pasado y con ganas de volver a subirme al escenario. Tengo una banda nueva mexicana y todo nuevo, con un repertorio con las canciones de siempre junto a nuestras nuevas canciones.
-¿Qué tan difícil es crear un repertorio para un concierto teniendo nuevas canciones y una trayectoria como la suya?
Complicado la verdad, porque “nunca llueve a gusto de todos”, como dice el refrán, entonces si no haces suficientes de Mecano te critican, si no haces suficientes de las nuevas, igual. Nunca queda nadie contento. Pero bueno, trato de equilibrar lo más posible el show, porque yo también ya tengo mis clásicos como solista, y en esta oportunidad tendremos cinco de las canciones nuevas.
Creo que está bastante balanceado, pero luego ocurre, que si hay alguien que se ha quedado sin escuchar su canción favorita, la interpreto a capella. Suele ocurrir.
-El nuevo disco se lanzó hace algunas semanas, ¿Cómo ha sentido la recepción del público?
Salió el 20 de marzo y la verdad es que los comentarios son muy buenos de la gente que me sigue desde hace tiempo. Prácticamente todos me dicen que es el mejor disco que he hecho. También lo dicen algunos críticos, gente que me ha entrevistado y que se ha escuchado.
Lo que más me gusta de todo es que nadie coincide en su canción favorita. Hay muchas canciones favoritas. De hecho, eso es lo que ocurrió, cuando me encontré con 12 canciones y me di cuenta que tenía un disco, la pregunta era ¿Cuáles quitar? Podía haber puesto las 12, pero no quise poner por poner, así que hice un ranking que mandé las canciones a gente muy diversa de muchas edades, conocidos de la familia, que son los mejores y los peores, porque son los que te dicen que las cosas que no quieres escuchar, y así fui haciendo la selección de las diez canciones.
-En realidad son coautoría con muchos compositores, de distintos géneros musicales y edades…
Fue increíble porque sentí que este disco lo tenía que escribir yo. Con las letras sí me defiendo bien, pero siempre me siento más insegura con las melodías. Entonces me acerqué a gente bastante indie, también amigos, como Ximena Sariñana y muchos artistas españoles como Diego Ortega y Claudia Brand, que ya es una clásica de las composiciones.
Gente muy diversa en edades y en tipos de música, pero lo que me encontré en todos era, aparte de super talento, era lo cómoda que me sentía. Yo que tengo 66 y ellos tienen veintitantos, lo cómoda que me sentía comunicándome con ellos. Hicimos sesiones en el estudio y nos poníamos a charlar de la vida y ellos me contaban y yo les contaba y parecía que nos conociéramos de siempre.
Y así, aparecían en esas conversaciones lucecitas que decías, «Uy, creo que esto tiene que ser contado o cantado», y nos poníamos a escribir cada canción.
-¿Cómo fue el trabajo con el artista colombiano Esteman?
Esteman fue uno de los que llamé a su puerta porque me gustaba. Estaba pensando al principio un poco al estilo años 70, una cosa así, luego ha derivado en cosas diferentes, pero la idea original era esa.
Cuando hablé con él, nos pusimos a hablar de Janette y artistas así, y la canción nació a partir de esa idea. Incluso en el coro tiene un poquitico de esa época.
Me acerqué a él porque sus melodías son muy clásicas dentro de lo actual, y eso me gustó. Cuando lo conocí me enamoré de él como persona porque es fantástico y nos entendimos muy bien, hubo una conexión increíble y nos pusimos a hacer la canción un poco a distancia, con notas de voz, hasta que nos pudimos ver en México y ya en el estudio la rematamos y la grabamos.
-Antes de este disco, fueron cinco años sin lanzar nueva música…
El tiempo pasa muy rápido y no era mi intención tardar tanto en hacer el disco, pero la gira pasada ‘Volver’, estuve casi tres años de gira porque no parábamos, pero ya llegó un momento en el que sentí que necesitaba renovarme o morir. Hubiera podido seguir, pero necesito parar y cerrar este capítulo para abrir otra página en blanco a ver qué sale, sin saber muy bien lo que iba a venir o dónde quería llegar, no tenía ni idea.
Realmente fui caminando sin saber muy bien a dónde quería llegar y de pronto me encontré, al año, con un disco. O sea, yo iba a hacer tres canciones y sin darme cuenta las que íbamos escribiendo, las iba dejando apartaditas y arrancaba otra y sin darme cuenta me encontré con 12 nuevas canciones.
La verdad es que me ha encantado este proceso porque no tenía meta, no tenía expectativas y es la vez que mejor me ha salido.
-Escribió 12 canciones y al final incluyó diez, ¿qué ocurre con esas canciones que no publica?
Ahí están, Son buenas canciones, pero creo que eran para otro momento. Muchas veces vuelvo a canciones que se han quedado en el baúl, y de pronto te lleva sorpresas. No sé si ocurrirá con estas, pero no las he desechado.
-¿En este disco hay canciones de ese baúl o todas son nuevas?
Todas son nuevas. Creo que necesitaban ser nuevas porque como hago los discos bastante espaciados, todo cambia, no es el mismo momento en el que estoy viviendo hoy que hace cinco años, y necesito cosas distintas.
A veces las revisito, pero rara vez las recupero enteras. A veces recupero música, otras letras, pero no fue el caso en este disco, cada una de las canciones comenzaron de cero.
-¿Cómo es lanzar un álbum de diez nuevas canciones en tiempos de tanta música nueva que se lanza en el mundo por segundo?
Cuando presento mi música, ya casi nada depende de mí. El proceso de hacer un disco lo disfruto muchísimo, me gusta mucho, me gusta tomarme mi tiempo. Aunque la industria vaya deprisa, yo soy ‘old school’ en ese sentido y me gusta tomarme mi tiempo para hacer las cosas bien.
Realmente creo que es necesario tomarse ese tiempo, porque si no tomas distancia sobre lo anterior que hiciste, a lo mejor terminas haciendo algo muy similar. A mí me gusta, para bien o para mal, con el riesgo que eso conlleva, me gusta sorprender, siempre hacer cosas diferentes.
-Ana Torroja cuenta con un público de distintas generaciones…
Mi música es transversal totalmente. Los conciertos son muy familiares. El otro día, por ejemplo, en Playa del Carmen, donde arrancamos la gira, había de todo, había niños y luego más mayores.
Hay dos caminos para llegar a mí música, los que me conocen por Mecano y luego llegan a mi faceta como solista, y viceversa, lo que es una verdadera suerte, con esas canciones de antaño siguen tan vivas hoy porque se han ido heredando, generación tras generación, porque parece que se hubieran escrito hoy.
Y me gusta cantarlas. Hay algunas que dejo descansar un poquito, hay otras que les hago una versión diferente, pero nunca he dejado de cantar las canciones de Mecano, siempre vienen conmigo en la maleta.
- colprensa