Diario del Cesar
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Fe, penitencia y tradición marcan la Semana Mayor en Valledupar

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Valledupar reafirma su identidad como una ciudad religiosa, donde las tradiciones ancestrales se mantienen vivas y se transmiten de generación en generación. Durante la Semana Santa, miles de fieles participan con devoción en los actos que conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Desde el Domingo de Ramos, las iglesias abrieron sus puertas para recibir a feligreses que acudieron a cumplir promesas, realizar penitencias y fortalecer los lazos familiares en un ambiente de fe. La parroquia Inmaculada Concepción, ubicada en la plaza Alfonso López, dio inicio a la programación litúrgica como epicentro de esta arraigada tradición.

El Lunes Santo, la ciudad se volcó a las calles para rendir homenaje al Santo Ecce Homo, patrono de los vallenatos. La jornada inició con una procesión matutina, seguida de la Misa Mayor en la Catedral Ecce Homo y Jubileo, presidida por el obispo de Valledupar, Óscar Vélez Isaza. En la tarde, se realizó el tradicional encuentro del Ecce Homo con el pueblo en la plaza Alfonso López, congregando a miles de devotos provenientes de distintas regiones.

El Martes Santo, se desarrolló el encuentro de los Hombres con Jesús Caído, donde los asistentes, vestidos de blanco, participaron en actos de oración como el Ángelus, además de la Santa Misa y una solemne procesión.

El Miércoles Santo estuvo marcado por el Encuentro de Mujeres con La Dolorosa. Vestidas de negro, las participantes recorrieron las calles del Viejo Valledupar en una manifestación de recogimiento que simboliza el dolor de María. Este acto resaltó el papel espiritual de la mujer y fortaleció la fe comunitaria.

El Jueves Santo inició con una celebración dedicada a los enfermos, seguida de una ofrenda floral en el Cementerio Central en memoria de los difuntos. Posteriormente, los Hermanos Nazarenos realizaron su tradicional recorrido penitencial. En horas de la tarde, se llevó a cabo la Misa Vespertina de la Cena del Señor, el Lavatorio de los Pies y la Procesión al Monumento en la Catedral de la Inmaculada Concepción, junto con momentos de adoración, el Sermón de la Pasión y la procesión del Nazareno.

El Viernes Santo comenzó con la entrada del Nazareno al templo, el Vía Crucis y la adoración. Más tarde, se celebraron el Sermón de las Siete Palabras y el Descendimiento, concluyendo con la procesión del Santo Sepulcro.

Hoy Sábado Santo, estará dedicado a la preparación de padres y padrinos para los bautizos realizados durante la Vigilia Pascual. Para cerrar este Domingo de Resurrección, con una jornada que inicia a las 7:00 a.m. con la Santa Misa y la solemne procesión del Encuentro entre la Virgen y Jesús Resucitado. Durante el día se celebrarán eucaristías adicionales a las 10:00 a.m. y 5:00 p.m., culminando así una semana de fe y tradición en la capital del Cesar.

VALENCIA DE JESÚS REVIVE LA PASIÓN DE JESUCRISTO

Uno de los epicentros religiosos más antiguos de la región, es el corregimiento de Valencia de Jesús, donde la Semana Santa se vive con una intensidad espiritual que refleja la fe de sus habitantes. Este poblado, reconocido por su arraigo religioso, se convierte durante la Semana Mayor en un escenario de recogimiento, tradición y manifestaciones de devoción que convocan tanto a residentes como a visitantes.

Los fieles se congregan en el templo principal para vivir una programación litúrgica marcada por la participación activa de la comunidad. Las procesiones, organizadas con esmero, recorren las calles del corregimiento acompañadas de cantos, oraciones y actos simbólicos que evocan la pasión de Jesucristo.

Uno de los momentos más significativos se vive durante las jornadas del Jueves y Viernes Santo, cuando se realizan ceremonias como el Lavatorio de los Pies, el Vía Crucis y la procesión del Santo Sepulcro.

El silencio, la penitencia y la reflexión se apoderan del ambiente, permitiendo a los asistentes fortalecer su fe y renovar sus creencias. La participación de niños, jóvenes y adultos evidencia el papel fundamental de la familia en la preservación de estas tradiciones.

El Domingo de Resurrección marca el cierre de la Semana Mayor con celebraciones eucarísticas y expresiones de alegría que simbolizan la victoria de la vida sobre la muerte. No solo es una conmemoración religiosa, sino también una expresión cultural de identidad en la región.