En medio de expresiones de fe y tradición, miles de creyentes se congregaron en la Catedral Ecce Homo para rendir homenaje a su patrono durante la celebración del Lunes Santo, una de las fechas más significativas de la Semana Santa en la capital del Cesar.
Desde tempranas horas, la feligresía católica acudió masivamente al templo para participar en las eucaristías programadas, destacándose la Misa Mayor de las 10:00 de la mañana, que reunió a más de 2.000 personas. La ceremonia fue presidida por el obispo de la Diócesis de Valledupar, Óscar Vélez Isaza, quien estuvo acompañado por sacerdotes, diáconos y seminaristas.
El ambiente en la catedral estuvo marcado por la solemnidad: hombres y mujeres vestidos de blanco, oraciones en voz baja y cánticos religiosos que reflejaban la devoción de los asistentes. Muchos fieles, de rodillas, elevaron plegarias mientras contemplaban la imagen del Santo Ecce Homo, rodeada de flores y considerada por los creyentes como milagrosa.
Entre los testimonios, Eunice Torres Petit expresó su emoción al reencontrarse con su patrono. “Estar aquí es una bendición. Vengo a agradecer por la vida, por las oportunidades y a pedirle que siga guiando mis pasos. Esta medallita representa mi fe y mi esperanza”, manifestó entre lágrimas, mientras depositaba su ofrenda a los pies de la imagen.
Por su parte, Ruth Rodríguez Arroyo, aseguró que la jornada representa un momento de renovación espiritual. “Uno siente una paz inexplicable. Ver el rostro de nuestro patrono nos llena de fortaleza para seguir adelante en medio de las dificultades”, afirmó.
Durante la homilía, monseñor Vélez Isaza hizo un llamado a la reflexión frente a la realidad social del país, invitando a los fieles a fortalecer los valores humanos, la justicia y la paz, en medio de los desafíos actuales.
La jornada también contó con la presencia de autoridades civiles y políticas, entre ellas la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán, y el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, además de mandatarios de municipios cercanos.
En horas de la tarde, la devoción se trasladó a la Plaza Alfonso López, donde se realizó el tradicional reencuentro del Santo Ecce Homo con su pueblo. Miles de personas participaron en la procesión por las calles del centro histórico, acompañando la imagen entre rezos, cantos y muestras de fervor.
Integrantes de los Caballeros del Santo Ecce Homo y de la Hermandad de Jesús de Nazareno también hicieron presencia, reafirmando su compromiso religioso. “Servir a Cristo es nuestra misión de vida. Este es un acto de fe que mantenemos generación tras generación”, señaló uno de sus miembros.
La celebración concluyó con una multitudinaria homilía en la plaza principal, consolidando esta tradición como uno de los eventos religiosos más representativos del Caribe, donde la fe, la cultura y la identidad se entrelazan en cada Semana Santa.