Diario del Cesar
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Colombia necesita que James Rodríguez aprenda de Carlos Valderrama para triunfar en el Mundial 2026

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A medida que la Copa del Mundo de 2026 se asoma en el horizonte para la Selección Colombia, la expectativa entre la afición no hace más que crecer. El país entero anhela que James Rodríguez logre guiar a la Tricolor hacia la gloria en la que, muy probablemente, será su última cita mundialista.

Han pasado 12 años desde que el mediocampista brilló con luz propia en Brasil, anotando seis goles en cinco partidos para meter a Colombia en los históricos cuartos de final. Muchos sueñan con una actuación calcada en 2026, especialmente aquellos que apuestan por la clasificación del equipo nacional a los octavos de final.

En la actualidad, si bien los dirigidos por Néstor Lorenzo no parten como los máximos favoritos para quedarse con el primer lugar del Grupo K por encima de Portugal, la expectativa es enorme. Tanto es así que, entre los nuevos apostadores deportivos que desean respaldar a Colombia, se ha hecho muy popular utilizar este código Stake para recibir un bono especial en su primer depósito.

Sin embargo, para que el combinado nacional rompa los pronósticos, Rodríguez deberá asimilar las lecciones del legendario capitán que lo precedió: Carlos Valderrama. Y es que será ese liderazgo y ese bagaje, más allá de su innegable calidad técnica, lo que verdaderamente impulsará a Colombia en 2026.

El mayor aporte de Valderrama a Colombia

Las comparaciones entre Rodríguez y Valderrama han sido una constante en nuestro fútbol. Ambos han vestido la mítica ’10’ del equipo durante años, fungiendo como los grandes ejes creativos del mediocampo.

‘El Pibe’, no obstante, era mucho más que un simple armador de juego. Con tres fases finales mundialistas a sus espaldas, el ídolo samario era un auténtico caudillo en el terreno de juego, portando la cinta de capitán en 1990, 1994 y 1998.

Arquitecto principal del emblemático estilo de ‘toque-toque’ de Colombia en los años 90, sus dotes de mando quedaron en plena evidencia durante la histórica goleada por 5-0 ante Argentina en 1993. Incluso con el partido en el bolsillo, Valderrama jamás dejó de dar indicaciones a sus compañeros, manteniendo la concentración del equipo a tope.

El ‘Pibe’ logró conjugar su magia con el balón con un liderazgo vocal incesante. En Francia 1998, a sus 36 años y sin la misma plenitud física de antaño, siguió siendo el motor y el corazón de la Selección. Ese es, precisamente, el escenario en el que se encuentra James en la actualidad.

Rodríguez debe emular el liderazgo de ‘El Pibe’ en 2026

James firmó una excelente eliminatoria sudamericana en su camino hacia este Mundial. El cucuteño marcó dos tantos y repartió cinco asistencias, siendo pieza clave para que la Selección finalizara en la tercera casilla de la tabla de la Conmebol.

Su gol y asistencia frente a Argentina en septiembre de 2024 fueron vitales para sellar aquella victoria por 2-1 en Barranquilla. Sin embargo, el liderazgo de Rodríguez —una faceta que no siempre ha brillado a lo largo de su carrera— resultó tan determinante como sus intervenciones directas en el marcador, pues lució la banda de capitán en todos los encuentros de las eliminatorias, salvo en uno.

Si bien la hinchada colombiana anhela que se despache con goles y asistencias tal y como lo hizo en Brasil 2014, James ya tiene 34 años. No posee el mismo despliegue dinámico de aquel entonces y aún se encuentra en un proceso de reacondicionamiento físico, sumando apenas 39 minutos a nivel de clubes con el Minnesota United desde su última aparición con la Selección frente a Australia en noviembre de 2025.

Pero en su rol de capitán, su mayor activo hoy por hoy radica en su jerarquía y su presencia vocal dentro de la cancha. Ese rodaje será fundamental en encuentros de alta tensión donde la balanza no juegue a favor de Colombia.

Para que el combinado de Lorenzo logre la mejor participación mundialista en la historia del país, Rodríguez tendrá que seguir los pasos de Valderrama: ceder el protagonismo de la velocidad explosiva y el gol a figuras como Luis Díaz y Luis Suárez, y consolidarse como el alma y el cerebro del equipo, tal y como lo hizo ‘El Pibe’ durante toda su trayectoria.