Con manifestación de fe y espiritualidad, los vallenatos viven hoy el Domingo de Ramos, celebración que abre solemnemente la Semana Santa y marca el inicio de un tiempo de reflexión, oración y transformación interior en la tradición católica.
Desde las primeras horas del día, la feligresía se congrega en distintos puntos de Valledupar, especialmente en el tradicional sector del Viejo Valledupar, donde se desarrollan las principales actividades litúrgicas. La jornada estará presidida por monseñor Óscar Vélez Isaza, obispo de la Diócesis de Valledupar, quien lidera la procesión y la bendición de las palmas en una programación que inicia desde las 6:00 de la mañana.
La procesión principal parte desde el Colegio Pablo VI y culmina en la parroquia, en medio de cantos, oraciones y la participación masiva de creyentes que portan ramos de palma, olivo y espigas. Posteriormente, a las 8:00 a.m., se celebra la eucaristía central en la iglesia Inmaculada Concepción, tras un recorrido que inicia en la parroquia Nuestra Señora del Rosario.
TIEMPO DE FE QUE UNE A LAS FAMILIAS
El Domingo de Ramos no solo representa un acto litúrgico, sino también un momento de unión familiar y renovación espiritual. Así lo expresa Ana Karina Salcedo, feligresa que participa todos los años en esta celebración, como ejemplo de fe.
“La Semana Santa es la mejor manera de demostrar el recogimiento, de fortalecer la unión familiar y vivirla pensando en la espiritualidad, en ser mejores personas”, afirmó.
Para muchos creyentes, este día simboliza el inicio de un proceso de introspección que invita al cambio personal, al perdón y al reencuentro con Dios. La Semana Santa, lejos de ser vista únicamente como un tiempo de duelo, es entendida como la expresión más profunda del misterio pascual: el sacrificio de Jesucristo por amor a la humanidad.
El inicio de la Semana Mayor trae consigo prácticas tradicionales como el ayuno, la oración y el recogimiento, que buscan preparar espiritualmente a los fieles para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
La Iglesia hace un llamado a vivir estos días desde el silencio interior y la reflexión profunda, más allá de las palabras. Es un tiempo propicio para fortalecer la fe, valorar lo esencial y cultivar la esperanza.
“Nos conlleva a valorar más lo que tenemos, a sentir de manera sincera la fe en Dios”, añadió Salcedo, quien esperaba.
SIGNIFICADO LITÚRGICO
En el calendario litúrgico, el Domingo de Ramos es el último domingo antes de la Pascua y marca el inicio oficial de los días santos. Esta celebración conmemora la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, según los relatos bíblicos, cuando fue recibido como el Mesías por una multitud que agitaba palmas y lo aclamaba mientras él avanzaba montado en un burro.
El padre Rafael Amaya, párroco de la iglesia Santa María Madre y Reina de la Paz, explicó que esta fecha tiene un profundo significado teológico.
“Con el Domingo de Ramos inauguramos la Semana Santa. Se trata de contemplar, en un primer momento, la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, que luego se verá marcada por el misterio de la pasión del Señor, es decir, por la entrega de su vida”, señaló.
El sacerdote agregó que este recorrido espiritual alcanza su culmen en la Vigilia Pascual, cuando se celebra el triunfo de Cristo sobre la muerte.
“Este misterio del anonadamiento, de su entrega hasta la cruz, significa que luego será enaltecido como el verdadero Rey que da la vida por nosotros”, puntualizó.
Por su parte, el padre Iver de La Cruz, párroco de la Catedral Ecce Homo, indicó que las celebraciones del Domingo de Ramos en Valledupar se desarrollan de acuerdo con la organización de cada parroquia.
En el caso de la catedral, debido a su capacidad y logística, no se realiza procesión externa, sino que la bendición de las palmas se lleva a cabo dentro del templo. En contraste, otras parroquias mantienen la tradición de procesiones desde puntos cercanos hasta la iglesia, donde culminan con la celebración de la eucaristía.
VIVIR LA FE CON EL CORAZÓN
El Domingo de Ramos abre así una semana que invita a los creyentes a vivir su fe de manera auténtica, desde el interior, en familia y en comunidad. Es un tiempo que trasciende lo ritual para convertirse en una experiencia de transformación espiritual.
En Valledupar, esta jornada se vive con fervor, esperanza y una profunda conexión con las tradiciones religiosas, reafirmando el compromiso de una comunidad que encuentra en la fe un camino de renovación y sentido.
PROGRAMACIÓN DE SEMANA SANTA
Para el Lunes Santo, 30 de marzo, las calles y avenidas de la capital del Cesar serán el escenario para la tradicional fiesta en honor a Santo Ecce Homo, patrono de los vallenatos, quienes con gran fervor acompañarán la procesión matutina, y posteriormente participarán en las misas, entre ellas, la Misa Mayor en la Catedral Ecce Homo y Jubileo, a cargo del Obispo de Valledupar, a las 10:00 de la mañana.
A las 4:00 p.m., se escenificará el tradicional encuentro de Santo Ecce Homo con el pueblo en la plaza Alfonso López, que este año incluirá un concierto de música sacra, al cierre del recorrido.
El martes 31 de marzo, a las 6:30 a.m. será la Santa Misa, Laudes y Confesiones, y al mediodía, el encuentro de los Hombres con Jesús Caído, momento donde los devotos del patrono asisten vestidos de blanco. A las 3:00 p.m. se desarrollará el Ángelus, y a las 6:30 p.m. la Santa Misa y Solemne procesión con Jesús Caído.
Para el miércoles 1 de abril, la agenda religiosa inicia a las 6:30 a.m. con la Santa Misa, Laudes y Confesiones, y a las 12:00 m. propios y extraños podrán apreciar el Encuentro de Mujeres con La Dolorosa, momento de fe donde las mujeres asisten vestidas de color negro. A las 6:30 p.m. habrá de nuevo Santa Misa y la Solemne Procesión con la imagen de La Dolorosa.
El Jueves Santo, a las 8:00 a.m. se desarrollará la visita a los enfermos y comunión, evento que culminará a las 9:00 a.m. con una celebración religiosa por los enfermos oficiada por los sacerdotes Román Navarrete y Dilson Torrejano. Acto seguido, a las 10:00 a.m., se llevará una ofrenda floral a los hermanos difuntos en el Cementerio Central, y a las 12:00 m., será la penitencia de los Hermanos Nazarenos.
El mismo jueves a las 4:00 p.m. se oficiará la Misa Vespertina de la Cena del Señor, el Lavatorio de los Pies y la Procesión al Monumento, actos litúrgicos que tendrán como escenario la Catedral de la Inmaculada Concepción, donde a partir de las 5:00 p.m., y hasta las 12:00 de la noche, estará la adoración y visita al Monumento, periodo de vigilia que incluirá el Sermón de la Pasión y la Solemne Procesión del Nazareno.
A partir de las 5:00 a.m. del Viernes Santo, será el momento para la entrada del Nazareno, el Vía Crucis y un espacio de varias horas para adoración en el Monumento. Al mediodía habrá cierre de confesiones, a las 3:00 p.m. adoración de la Santa Cruz y a las 5:30 p.m. El Sermón de las Siete Palabras y el Descendimiento. La jornada del viernes culminará con la procesión del Santo Sepulcro, a partir de las 6:30 p.m.
El tramo final de la Semana Mayor se escenificará el Sábado Santo 4 de abril, donde a partir de las 9:00 a.m. se llevará a cabo la preparación para padres y padrinos de niños que se bautizarán en la Vigilia Pascual, momento previsto para las 6:00 p.m. El epílogo religioso será el Domingo de Resurrección, jornada que comenzará a las 7:00 a.m. con la Santa Misa y la Solemne Procesión del Encuentro de la Virgen y Jesús Resucitado. Durante el resto del domingo se oficiarán misas a las 10:00 a.m. y a las 5:00 p.m.