Diario del Cesar
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Presidente de Ecopetrol, abucheado en asamblea de la empresa

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– «Déjenme tener la oportunidad de exponerles lo que han sido los resultados en esta gestión frente a líderes o la organización», reclamó este viernes Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, al inicio de su intervención en la Asamblea General de Accionistas de la compañía.

El pedido de Roa era una invitación a los cientos de asistentes que atiborraron una de las amplias salas de Corferias en Bogotá y quienes reclamaban a gritos, en medio de insultos y abucheos, la salida del cargo del hombre que dirige los destinos de la compañía más importante del país.

Roa fue el objetivo y el tema central de la Asamblea, no solo porque su solo nombre fue abucheado cada vez que fue mencionado, sino por su presencia, que se vio apocada, como nunca antes la tuvo un presidente de Ecopetrol, quienes solían ser figuras encumbradas y solo dispuestos a escuchar aplausos, incluso en otro momentos de escándalos de la compañía.

Allí, en medio de la silbatina y los improperios, Roa, delante de una pantalla gigantesca, vestido de negro y con corbata azul con puntos blancos, alzando la voz por encima de su tono para presentar las cifras y resultados del año anterior, que tampoco lo dejaban bien parado, en un intento porque los números le sirvieran de trinchera.

La presentación del Presidente de Ecopetrol estuvo presidida por dos hechos lamentables para él como funcionario.

La primera tenía que ver con la acusación de la Fiscalía en su contra por el delito de tráfico de influencias de servidor público, en el marco de las indagaciones por la compra de un lujo apartamento en una zona exclusiva de Bogotá por un precio menor al establecido en el mercado inmobiliario, cuya venta la realizó un empresario con intereses comerciales con Ecopetrol.

La otra, era la caída del 39,5% en las utilidades netas de la compañía al cierre de 2025, equivalente a $9 billones, cuando en 2024 las utilidades se situaron en $14,93 billones. En tanto que los ingresos operacionales fueron de $119,9 billones, con una caída del 10,2% frente al periodo anterior se ubicó en los $133,3 billones.

«Cada dólar que baje o suba el precio del barril brent representa $500.000 millones en la utilidad neta de Ecopetrol y $700.000 millones en el Ebitda, por eso nuestros números no pueden compararse con lo alcanzado en 2022», explicó Roa, ante una sala que todo el tiempo le demostró que no quería que estuviera allí.

El presidente de la estatal petrolera también habló de las reservas de crudo, al sostener que en la actualidad llegan a los 7,8 años y al advertir que la política de reposición de reservas del año pasado se situó en el 121%. «La empresa no está dormida», afirmó el funcionario.

También habló de los efectos del hueco fiscal que $65 billones del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y de cómo el Gobierno de Gustavo Petro se dio el «lapo» para ajustar ese subsidio, cuyo valor alcanzó lo equivalente a «cuatro reformas tributarias», de acuerdo a sus datos.

Poco antes de que Roa hiciera su exposición, habló en nombre de la Junta Directiva, Angela María Robledo, que también le pidió a los asistentes «respeto» en medio de los abucheos y gritos.

«Respecto de la imputación de cargos anunciada por la Fiscalía al Presidente de Ecopetrol, creemos que esta diligencia no equivale a una condena, no constituye una decisión de fondo y no desvirtúa el principio constitucional que tenemos todos y todas en Colombia, que es el principio de presunción de inocencia, que también le asiste al presidente Ricardo Roa», expresó Robledo y el lugar estalló en gritos y alegatos de los asambleístas, declarados en pie de lucha.

La Junta Directiva de la petrolera estuvo reunida esta semana para abordar el caso de Roa, sin tomar una decisión de fondo y dando largas a su permanencia, y discutir la posición anunciada por la Unión Sindical Obrera (USO), que avisó estar dispuesta a ir a paro, en caso que no sea apartado del cargo el presidente de la compañía, aduciendo un riesgo reputacional.

Martín Fernando Ravelo, presidente de la USO, también habló ante el pleno de la Asamblea para reiterar la posición del sindicato en el caso de Roa y su intervención fue aplaudida. Hasta hace cuatro años la USO era el invitado rebelde de la familia a estas asambleas, hoy es el hijo pródigo que volvió a casa.

«La USO insiste en que la continuidad de Roa genera un daño reputacional y financiero (la acción ha caído, las utilidades netas bajaron más del 70% y la empresa carga con unos US$30.000 millones de deuda) y advierte que, si no hay decisión, convocará una movilización nacional de sus afiliados», dijo hoy el poderoso sindicato, desde su cuenta de X, al exaltar la presencia de Ravelo en la Asamblea General.