El departamento del Cesar vive días de luto, tras la tragedia aérea del avión C-130 Hércules de la Fuerza Pública, ocurrida el lunes festivo en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo. Al menos cinco familias cesarenses lloran la pérdida de sus seres queridos, quienes hacían parte de los 130 ocupantes de la aeronave.
En señal de duelo y solidaridad, uniformados del Batallón de Artillería La Popa, en Valledupar, realizaron en la noche del martes una velatón en honor a los militares fallecidos. Con velas encendidas y en silencio, rindieron homenaje a sus compañeros, destacando su vocación de servicio y compromiso con el país.
De acuerdo con el más reciente reporte oficial de las Fuerzas Militares, el siniestro deja hasta ahora un saldo de 68 personas fallecidas, 57 heridas, cuatro desaparecidas y un sobreviviente, lo que lo convierte en una de las tragedias aéreas más graves de los últimos años en Colombia.
YA SON CINCO CESARENSES MUERTOS
Entre las víctimas confirmadas se encuentra Jorge Luis Morales Rumbo, de 33 años, oriundo del corregimiento de Atánquez, en Valledupar, y miembro de la etnia Wiwa. El uniformado contaba con una trayectoria de 10 años como soldado profesional. Según su familia, minutos antes del accidente se comunicó con su hermano para informarle que ya se encontraba a bordo del avión.
También figura Alejandro José Ramírez Mejía, natural de Valledupar y residente en Riohacha. Llevaba cuatro años en el Ejército Nacional y se encontraba viajando tras haber solicitado un permiso para contraer matrimonio a finales de este mes.
“Deja dos niños. Estamos destrozados. Su mamá está devastada; era su único hijo varón. Lo esperábamos para celebrar su matrimonio”, expresó un familiar durante la velatón en la que se vivieron momentos de tristeza.
La lista de fallecidos del Cesar incluye además a Leandro Díaz, de 33 años; Jonatan Moreno Baena, oriundo de Chimichagua; y Jaimer David Navarro, natural de Aguachica.
En medio del dolor, también se han confirmado algunos sobrevivientes, entre ellos Julio Orozco Abad y Luis Ángel Ochoa, del corregimiento de Valencia de Jesús, en Valledupar; Jeison Ochoa, de Pelaya; y José Nigrinis Maestre, de 21 años, procedente de La Jagua de Ibirico.
Las autoridades continúan adelantando labores de identificación de víctimas y atención a los heridos, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las causas del accidente.
Desde la Gobernación del Cesar se expresó un mensaje de acompañamiento a las familias afectadas: “Las lágrimas de nuestras familias cesarenses nos duelen como gobierno, pero también nos invitan a abrazarnos en total solidaridad por nuestros soldados fallecidos”.
Entretanto, en Valledupar y otros municipios del departamento se mantienen las muestras de apoyo y duelo, en una región golpeada por la pérdida de varios de sus hijos en esta tragedia que enluta a Colombia.