“El avión se cayó, mami óreme, óreme…” fueron las palabras que pronunció el soldado profesional Luis Ángel Ochoa Juvinao, de 22 años, oriundo del corregimiento de Valencia de Jesús en Valledupar, quien minutos después de caer el avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), en Puerto Leguízamo, Putumayo, tomó el celular y le hizo una videollamada a su madre Aidé Juvinao.
“La videollamada la recibí a eso de las 10:00 de la mañana. Yo estaba haciendo aseo a la casa para recibirlo y pensé que me estaba confirmando su llegada, pero cuando abro la videollamada lo veo bañado en sangre, su rostro con algunas heridas… Eso fue horrible, pensé que me lo estaban matando y me dijo mamá el avión se cayó. Me colgó la llamada y desde entonces viví los minutos más desesperantes de mi vida”, dijo la mujer, quien en medio del dolor nacional respira aires de esperanza por el milagro concedido de ver a su hijo con vida.
Relató que en la familia había mucha alegría porque Luis Ángel llegaría tras cuatro meses de ausencia. “Dios es maravilloso y poderoso, mi hijo está recuperándose en el Hospital Militar en Bogotá. Él me volvió a llamar en horas de la noche del lunes, día de accidentes y estaba en una camilla con oxígeno porque tenía dificultad para respirar, me imagino por el incendio que se produjo en el lugar del accidente”.
Según la información que maneja, el joven soldado presenta una herida en la cabeza y otras en el rostro, además de presentar mucho dolor en el pecho y piernas. “Un médico lo revisaba y le decía, ‘estás vivo… estás vivo’”, dijo la angustiada madre, quien viajará a la capital del país para traerlo a casa y lograr su completa recuperación.
EL EJÉRCITO NO SE HA COMUNICADO
Por otra parte, aseguró que hasta el momento, el Ejército Nacional no se ha comunicado con ella y lo que sabe es por su propio hijo, quien la llama cada vez que puede.
“El Ejército no me ha dicho nada, quiero estar allá con mi hijo y no sé cómo hacerlo. Pido ayuda para los trámites necesarios. Le dije a mi hijo que no vuelva más para allá, volvió a nacer y Dios le dio una segunda oportunidad con un propósito, pero al lado de su familia”, aseguró entre lágrimas a través de una llamada con este medio.
CESARENSES VÍCTIMAS Y SOBREVIVIENTES
De manera preliminar se conoció que los soldados oriundos del departamento del Cesar son: Jorge Luis Morales Rumbo, del Corregimiento El Pontón, y miembro de la comunidad indígena kankuama; Jainer David Navarro, oriundo de Aguachica; y Jhonatan Moreno Baena, de 28 años, oriundo de Chimichagua, quienes fallecieron
Mientras que los sobrevivientes son: Jonathan David Navarro Pallares, oriundo de Tamalameque; Julio Abad Orozco Martínez y de Valencia de Jesús, zona rural de Valledupar; Negrini Maestre del corregimiento de Palmitas en La Jagua de Ibirico, y Omar Enrique Salazar, de 27 años, residente del barrio 450 Años de Valledupar.
Hasta la tarde de ayer, el último balance de las Fuerzas Militares, el número de fallecidos por el accidente del Hércules C-130 ascendió a 68 víctimas, 57 heridos, cuatro desaparecidos y un sobreviviente.