Diario del Cesar
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¿Qué está pasando con la seguridad aérea?

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El siniestro más grave en la aviación militar en la historia del país se registró en Putumayo, en donde un Hércules cayó a tierra momentos después de haber  decolado del aeropuerto del municipio de Puerto Leguízamo con 125 ocupantes. Según información oficial, perdieron la vida 69 uniformados y 59 resultaron heridos. De acuerdo con las investigaciones preliminares se habría tratado de un accidente y no producto de un ataque de los grupos armados que operan en la zona, dijo el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.

Ante el siniestro, el gobierno convocó a una reunión inmediata del sector Defensa y Planeación Nacional para aprobar el documento Conpes (Consejo Nacional de Política Económica y Social) orientado a la compra de equipos y armamento moderno que permita mejorar las capacidades de las Fuerzas Militares. Ello se hubiese podido hacer antes y no ahora. Muchos accidentes se hubieran evitado lo mismo que la perdida de vidas humanas.

Sobre el accidente del Hércules de la FAC (Fuerza Aeroespacial Colombiana), el ministro de Defensa indicó que el siniestro ocurrió mientras la aeronave “despegaba de Puerto Leguízamo (Putumayo), cuando transportaba tropas de nuestra Fuerza Pública».

La FAC explicó en un comunicado que “una aeronave tipo C-130 Hércules con matrícula FAC 1016, con una tripulación conformada por 11 integrantes entre oficiales y suboficiales,  en cumplimiento de una misión de transporte de tropa y carga, con 110 soldados del Ejército Nacional a bordo y segundos después se precipitó a tierra”.

Este es el segundo accidente de un avión C-130 Hércules en Sudamérica en menos de un mes.

En el anterior, un avión de carga militar boliviano, que transportaba billetes bancarios, se estrelló al aterrizar cerca de La Paz el 27 de febrero y dejó al menos 24 muertos.

El Hércules es un avión turbohélice de cuatro motores fabricado por Lockheed Martin. Conocido por su capacidad para operar desde pistas de aterrizaje improvisadas, es ampliamente utilizado por ejércitos de todo el mundo y puede transportar desde tropas hasta vehículos.

Se conoció que esta aeronave fue donada por Estados Unidos en el marco de los acuerdos de cooperación entre los dos países.

Mientras tanto, la Aeronáutica Civil y la FAC asumieron la investigación por el siniestro. El comandante de la FAC, general Carlos Silva Rueda, explicó que el accidente ocurrió un minuto después de que la aeronave despegó del aeropuerto de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, en el Putumayo.

Y lo que el país espera es conocer la verdad de esta dolorosa tragedia que enluta a todo el país.

La nueva tragedia aérea en Colombia lleva a mantener encendidas las alertas sobre qué es lo que está pasando con la aviación en nuestro país. Lamentablemente, el accidente del C-130 Hércules de la Fuerza Aérea, que se precipitó a tierra tras despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo no es el único incidente grave este año.

Ya a finales de enero una aeronave de Satena se estrelló en zona montañosa de Norte de Santander, dejando quince personas fallecidas, en tanto que al comienzo de ese mismo mes la avioneta del cantante de música popular Yeison Jiménez también sufrió un siniestro en Boyacá, que le costó la vida a él, cuatro integrantes de su grupo y al piloto.

A ello se suma la controversia que se ha generado por algunos incidentes con aeronaves militares en el Aeropuerto El Dorado de la capital del país, al momento de operaciones de aviones comerciales. También se reportaron distintas emergencias en otras zonas relacionadas con el transporte aéreo.

Como siempre ocurre, son los informes técnicos y especializados los que determinan las causas precisas de los accidentes aéreos. Es un proceso dispendioso que está a cargo de personal de la Aeronáutica Civil, así como de los consorcios constructores de las aeronaves involucradas. Habrá que esperar, en el caso del Hércules en Putumayo, las conclusiones de esa investigación y después tendrán que tomarse las medidas del caso. Antes de ello, todo es especulación e hipótesis sin mayor sustento.

Preocupan, eso sí, algunas alertas de personal que perteneció a la Fuerza Pública en torno a controversias registradas en los últimos dos años respecto a problemas contractuales que han dificultado el mantenimiento de aeronaves militares y policiales. Obviamente, en el caso del C-130 Hércules el Ministerio de Defensa aseguró que estaba habilitado para operar. Serán los técnicos quienes darán luces sobre lo que pudo haber pasado con la aeronave de fabricación estadounidense que transportaba 125 personas, entre miembros de la tripulación, uniformados del Ejército y dos más de la Policía.

La aviación en Colombia siempre ha tenido buenos estándares de seguridad y operacionales, razón por la cual es