La máxima autoridad sanitaria internacional alerta por este tipo de operaciones que ponen en riesgo la humanidad.
Los recientes ataques al complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz en Irán y en la ciudad israelí de Dimona, donde se encuentra la mayor instalación nuclear del país, muestran que la guerra “ha alcanzado una fase peligrosa”, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Los ataques dirigidos contra instalaciones nucleares suponen una amenaza creciente para la salud pública y la seguridad ambiental”, agregó el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su cuenta oficial en X.
Tedros hizo un llamado urgente a las partes en conflicto para que “ejerzan la máxima contención militar y eviten cualquier acción que pueda desencadenar incidentes nucleares”.
“Los líderes deben priorizar la desescalada y proteger a los civiles”, agregó, señalando que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) por ahora no ha detectado niveles de radiación anormales tras los ataques en Irán e Israel.
Dicho pronunciamiento se da ad portas de que se cumplan las 48 horas de plazo que dio el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Irán para que abra el paso de Ormuz o de lo contrario destruirá las centrales eléctricas del país como represalia.
Irán respondió y advirtió que si esos ataques se dan, responderá destruyendo los cables submarinos que cruzan el Golfo Pérsico para dar conectividad a internet en varias partes del mundo.
Irán y el estrecho de Ormuz
Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, que coordina las Fuerzas Armadas iraníes, declaró que si Washington ataca las centrales eléctricas, Irán responderá de manera inmediata con medidas que incluyen:
– Cierre total del estrecho de Ormuz hasta la reconstrucción de las centrales dañadas.
– Ataques a infraestructuras en Israel y a intereses vinculados a Estados Unidos en la región.
– Destrucción de centrales eléctricas en países que alberguen bases militares estadounidenses.
“Las amenazas y el terror no hacen más que reforzar nuestra unidad”, dijo el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, en su cuenta de la red estadounidense X.
“La ilusión de borrar a Irán del mapa muestra desesperación frente a la voluntad de una nación que hace historia”, agregó el mandatario iraní en respuesta a Trump en un mensaje en el que afirmó que Ormuz “está abierto a todos, excepto a quienes violan nuestro territorio”.
Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, sigue en el centro del conflicto que ha llevado el barril de Brent a 112,91 dólares, su mayor nivel desde julio de 2022.