En la vereda San Isidro, zona rural de La Jagua de Ibirico, Cesar, la Gobernación lanzó un ambicioso programa orientado a transformar la productividad del sector ganadero. La iniciativa contempla la generación de 5.000 preñeces bovinas certificadas mediante el uso de biotecnologías avanzadas.
El proyecto, denominado Programa de Mejoramiento Genético y Productivo, impactará a los 25 municipios del Cesar y permitirá a pequeños y medianos ganaderos acceder a herramientas como la fertilización in vitro y la transferencia de embriones, técnicas que buscan elevar la calidad del hato y aumentar la producción lechera.
Durante el acto de lanzamiento, la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán, destacó que esta estrategia representa una apuesta directa por el fortalecimiento de la economía rural. Según explicó, el objetivo es cerrar brechas tecnológicas en el campo y mejorar los niveles de productividad, permitiendo que los productores incrementen significativamente su rendimiento.
La ejecución del programa estará a cargo del Centro de Desarrollo Tecnológico Ganadero del Cesar, entidad que da continuidad a una línea de trabajo implementada en administraciones anteriores, entre ellas la del exgobernador Luis Alberto Monsalvo, cuando se desarrollaron iniciativas similares en el territorio.
El alcalde de La Jagua de Ibirico, Leonardo Hernández Cataño, subrayó que el municipio ya cuenta con experiencias exitosas derivadas de este tipo de programas, evidenciando mejoras en la genética bovina y en la productividad de las fincas.
Para participar, los productores deberán cumplir condiciones como la inscripción previa ante el centro tecnológico, contar con el Registro Único de Vacunación vigente expedido por el ICA, disponer de certificación sanitaria del predio y tener hembras bovinas aptas para los procesos reproductivos. Asimismo, deberán formalizar su vinculación mediante la documentación requerida.
El impacto de esta estrategia también se refleja en la experiencia de los productores, como es el caso de José Vicente Quiroz Mendoza, campesino del municipio de La Jagua de Ibirico, quien aseguró que esta tecnología representa una oportunidad sin precedentes para el campo. “Es lo máximo, es la última tecnología que hay en reproducción animal. Esto se viene aplicando hace mucho tiempo en países desarrollados y hoy nosotros como campesinos podemos ofrecer un mejor producto y tener una mejor calidad de vida”.