En lo que representa un hito histórico para la salud intercultural en el norte del país, la Administradora de Salud de los Pueblos Indígenas del Cesar y La Guajira, ha sido ratificada como una de las entidades con mejor desempeño y aceptación en todo el territorio colombiano.
De acuerdo con los resultados del más reciente informe del Sistema de Evaluación y Calificación de Actores (SEA), emitido oficialmente por el Ministerio de Salud, Dusakawi EPSI logró una impresionante cifra del 84% en satisfacción global.
Este puntaje no solo la posiciona en el segundo lugar del ranking nacional, sino que le permite superar a importantes y tradicionales referentes del sector salud como Mutual Ser, que registró un 81%, Comfenalco Valle con un 78% y la EPS SOS con un 73%, evidenciando un modelo de gestión sólido que compite con las grandes operadoras del régimen contributivo y subsidiado.
Este reconocimiento adquiere una relevancia especial al analizar el complejo panorama actual del sistema de salud en Colombia, donde las barreras administrativas y la burocracia suelen ser las principales quejas de los ciudadanos. Mientras que las estadísticas nacionales indican que aproximadamente el 40% de los usuarios en el país reporta dificultades persistentes debido al exceso de trámites y demoras en las autorizaciones, Dusakawi EPSI ha logrado implementar una eficiencia operativa superior que rompe con esta tendencia.
Los datos del Ministerio revelan que el 96% de sus afiliados logra acceder a los servicios de salud de manera efectiva cada vez que lo requiere, una cifra que demuestra un compromiso real con la oportunidad en la atención y la eliminación de obstáculos para el paciente.
El desempeño de esta EPSI es particularmente significativo considerando las particularidades geográficas y culturales de su zona de influencia. A diferencia de las entidades que operan mayoritariamente en centros urbanos con infraestructura moderna, esta administradora desarrolla sus funciones en territorios de difícil acceso en la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, enfrentando retos logísticos mayúsculos.
Este segundo lugar a nivel nacional es, en última instancia, un respaldo a la gestión de los pueblos originarios del Cesar y La Guajira, demostrando que la salud con enfoque étnico puede ser sinónimo de excelencia.