La operación militar especial lanzada por Putin para tomarse Donbás completa cuatro años, con miles de muertos rusos y ucranianos, heridos sin recuperarse, solamente en Ucrania más de quince mil muertos civiles, zonas destruidas por completo, con sangre y temor por todas partes.
En su empecinamiento el presidente que fracasó en su propósito de anexionarse vasto territorio, a su país, aun cuando mantiene su cargo, ha fracasado, pero las consecuencias de la guerra son inmensas, esta no termina así existan diálogos, a pesar de mantener el presidente Donald Trump la promesa de conseguir un acuerdo para el cese de las hostilidades.
La participación en la invasión lleva ya más tiempo que el de Rusia en la segunda guerra mundial, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) se mantiene firme con sus países miembros en el respaldo a Ucrania y las naciones de Occidente no comparten las pretensiones rusas. Nada justifica que hayan fallecido medio millón de personas sin motivo valido en este violento y recalentado planeta, ni entendemos por qué el Kremlin a pesar de reconocer que está lejos de concretar sus aspiraciones insista en prolongar la demencial ocupación.
Recuerdo con tristeza el texto del video grabado por Putin en enero del 202s, en el cual con soberbia expresó: “los ucranianos asarán carne en barbacoas con normalidad. Respiren hondo, cálmense y no corran a abastecerse de comida” Todos creíamos que los rumores de una guerra desatada por Rusia eran falsos, el propio presidente Zelenski suponía que no se produciría la invasión e internamente en Rusia los ciudadanos carecían de información acerca de la operación que se preparaba para atacar a Ucrania.
El objetivo de tomarse Kiev, de tumbar al gobierno de Zelenski, jamás pudo obtenerse y el rechazo del pueblo ucraniano a la invasión total. Rusia guarda silencio sobre sus muertos que superan el número de ciento diez mil. Preocupante registrar que en muchos lugares no exista electricidad ni calefacción y estén centenares de minas regadas por su suelo, que las zonas ocupadas lleguen a un quince por ciento del territorio de un Estado Soberano. Ojalá que se logre un acuerdo y termine la absurda operación militar especial.
Coda- Pronto finalizara en Colombia el pésimo periodo presidencial de Gustavo Petro, oportuno registrar como no le fue posible organizar un equipo de gobierno, reitero el deseo de que se logre su formación de manera democrática, que aparezca una oportunidad para la patria, será difícil encauzar de manera positiva el rumbo de una sociedad que lo requiere, victima de la corrupción, de la violencia, del nuevo clientelismo parapetado en la falsa promesa del Cambio. En los cinco meses que faltan apenas tendremos tiempo para conformar una administración pulcra, responsable e idónea.
*Exministro del Estado.