Colombia formalizó un nuevo modelo de gobernanza para la migración laboral con la presentación de los «Lineamientos y Plan de Acción para la Movilidad Laboral Internacional», instrumento que redefine cómo el Estado gestionará la salida de trabajadores al exterior y su articulación con países receptores.
La estrategia, liderada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, busca pasar de acciones dispersas a un esquema estructurado que integre regulación, formación, intermediación laboral, protección social y acompañamiento al retorno bajo una misma arquitectura institucional.
El modelo se apoya en cooperación internacional y fue desarrollado con respaldo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Pathways International y el Gobierno de Canadá, país que ha sido uno de los principales destinos de trabajadores colombianos en programas temporales.
El documento fija principios obligatorios para la gestión pública de la movilidad laboral: centralidad de los derechos humanos y laborales, enfoque de género e interseccional, contratación transparente y regulada, acceso gratuito a información, portabilidad de derechos y aplicación del principio de acción sin daño.
En términos operativos, la hoja de ruta establece un ciclo integral que abarca desde la negociación de acuerdos bilaterales o multilaterales hasta la certificación de competencias, la intermediación ética, la orientación previa al viaje, la integración en el país de destino y el acompañamiento al retorno. El objetivo es cerrar brechas que históricamente han facilitado abusos, sobrecostos de intermediación o desinformación.
El Plan de Acción prioriza cuatro frentes: fortalecimiento de la gobernanza migratoria, sistemas de información para el empleo internacional, desarrollo de capacidades institucionales y apoyo integral a trabajadores migrantes. Con ello, el Gobierno busca consolidar una política pública medible y sostenida en el tiempo, más allá de programas aislados.
Durante la presentación participaron representantes diplomáticos, organismos internacionales y actores del sector privado y académico, en una señal de «enfoque multiactor» que la Cancillería considera clave para la implementación.
Con este esquema, Colombia apunta a ordenar la movilidad laboral como instrumento de desarrollo, bajo un marco de coordinación estatal y cooperación internacional que reduzca riesgos y garantice condiciones laborales justas para quienes migran por trabajo.
- COLPRENSA