La investigación de la JEP ha permitido identificar un universo de 18.677 niños y niñas víctimas de reclutamiento único entre los años 1971 y 2016. Esta cifra se obtuvo mediante el cruce de bases de datos oficiales y no oficiales, procesadas por un equipo técnico interdisciplinario.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se encuentra en un punto de inflexión histórico tras documentar la magnitud del reclutamiento forzado y los abusos cometidos contra menores por parte de las Farc.
La magistrada Lily Rueda, relatora del macrocaso, confirmó en Mañanas Blu, que integrantes del último secretariado de la guerrilla han solicitado perdón formalmente al país por crímenes que incluyen tortura, abuso sexual y abortos forzados.
Un universo de horror: 18.677 víctimas identificadas
La investigación de la JEP ha permitido identificar un universo de 18.677 niños y niñas víctimas de reclutamiento único entre los años 1971 y 2016. Esta cifra se obtuvo mediante el cruce de bases de datos oficiales y no oficiales, procesadas por un equipo técnico interdisciplinario.
Actualmente, participan en el caso más de 11,000 víctimas, de las cuales 2.000 lo hacen de forma individual y más de 9,000 se encuentran agrupadas en colectivos étnicos indígenas y afrocolombianos. El análisis no se limita a hechos aislados, sino que busca identificar patrones de actuación que permiten una vista panorámica de la violencia ejecutada por la organización armada.
Patrones de violencia y el enfoque de género
El proceso ha documentado crímenes de guerra sistemáticos que superan el simple reclutamiento.
Entre estos se encuentran la esclavitud sexual, castigos por orientación sexual diversa y un capítulo extenso de violencia de género. La magistrada Rueda enfatizó que estas violencias, muchas veces invisibilizadas, fueron documentadas mediante metodologías especiales que permitieron a las víctimas relatar experiencias de antes, durante y después del reclutamiento. Un ejemplo de este horror es el caso de niñas obligadas a desfilar en ropa interior ante comandantes antes de ser abusadas sexualmente.
Hacia un diálogo restaurativo y sanador
Tras recibir cartas y videos donde los máximos responsables reconocen su autoría, la JEP habilitará un encuentro directo o diálogo restaurativo entre víctimas y comparecientes. Este espacio busca ser sanador y requiere una reflexión profunda sobre el daño causado.
El proceso dialógico contempla que, si estos encuentros se consideran satisfactorios, se procederá a audiencias de reconocimiento de responsabilidad. Es fundamental aclarar que estos crímenes graves son no amnistiables y no cuentan con perdón judicial, por lo que las sanciones impuestas serán de carácter restaurativo, conforme a lo pactado en el acuerdo de paz.
- blu radio