Shakira cerró su histórica residencia centroamericana ‘Las Mujeres Ya No Lloran World Tour’ con cinco fechas completamente agotadas en San Salvador, alcanzando un total de 143.979 boletos, marcando uno de los capítulos más trascendentales del entretenimiento en dicha región.
Este logro se suma a un momento extraordinario en la carrera de la colombiana, recientemente reconocida por lograr la gira hispana más taquillera de todos los tiempos.
Durante cinco noches —7, 8, 12, 14 y 15 de febrero— el espectáculo reunió a un promedio cercano a 28.800 asistentes por jornada, con localidades agotadas en todas las fechas y una movilización regional sin precedentes recientes.
La composición del público reflejó el alcance regional del evento, con una participación prácticamente equilibrada entre asistentes locales y visitantes extranjeros. El público salvadoreño fue de 71.733 asistentes (49,82%), mientras que los visitantes extranjeros fue de 72.246 asistentes (50,18%)
El flujo internacional estuvo liderado principalmente por países de Centroamérica, con Guatemala con 48.464 asistentes (33,66% del total); Honduras con 12.580 asistentes (8,74%); Costa Rica con 3.672 asistentes (2,55%); Nicaragua con 3.359 asistentes (2,33%).
Otros mercados incluyeron visitantes provenientes de Estados Unidos y Canadá (3.018), Panamá (415), México (70) y otros países (668), confirmando el carácter internacional de la residencia.
El efecto del evento se extendió a distintos sectores del país. Playas, restaurantes, bares y el Centro Histórico registraron alta afluencia de visitantes, mientras destinos como el Paseo de los Volcanes recibieron turismo regional motivado por los conciertos. Hoteles y alojamientos tipo Airbnb operaron con niveles máximos de ocupación durante la semana de presentaciones.
La residencia generó alta movilidad en fronteras terrestres, incremento en llegadas al Aeropuerto Internacional y operativos especiales de seguridad, tránsito y atención turística. La coordinación entre sector privado y autoridades permitió el desarrollo ordenado de las cinco jornadas.
El dinamismo alcanzó a la industria hotelera, transporte, comercio, gastronomía, producción técnica y servicios turísticos, generando empleos temporales y activación económica en múltiples cadenas de valor.
Con 143.979 asistentes acumulados, se posiciona como la mayor residencia consecutiva de una artista global realizada en el país. Uno de los eventos musicales de mayor asistencia en la historia salvadoreña. Un precedente clave que proyecta a Centroamérica como un mercado capaz de albergar producciones de escala internacional.
La experiencia no solo marca el cierre de una serie de conciertos, sino que abre una nueva etapa para la región, reafirmando el potencial de El Salvador como destino para el turismo cultural y los espectáculos de gran formato.
- COLPRENSA