La gerente de Mercaupar, Lilian Zabaleta, se pronunció frente a la inconformidad expresada por algunos comerciantes del mercado público de Valledupar, ante el incremento en los cánones de arrendamiento, ajuste, que según explicó, obedece a lo estipulado en contratos suscritos años atrás y atados al aumento anual del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional.
De acuerdo con la funcionaria, los arrendatarios presentaron formalmente una solicitud para que la junta directiva reconsidere el alza. Sin embargo, precisó que los contratos vigentes establecen de manera expresa que el valor del arriendo se ajusta conforme al salario mínimo legal mensual vigente.
“Mercaupar es una empresa sujeta a control de la Contraloría y debemos actuar dentro del marco de la ley. No se trata de una decisión discrecional, sino del cumplimiento de obligaciones contractuales”, señaló Zabaleta.
Actualmente, el mercado público cuenta con 853 locales comerciales. Según cifras entregadas por la gerencia, el 59,57 % de los comerciantes paga entre 145 mil y 250 mil pesos mensuales, valor que incluye IVA y administración.
El 15 % cancela entre 250 mil y 400 mil pesos; el 13 %, entre 400 mil y 550 mil pesos; entre 550 mil y 700 mil pesos para el 3% de los comerciantes; el 1,38 %, entre 700 mil y 850 mil pesos, el 0,31 %, entre $850 mil y un millón; y entre un millón y dos millones quinientos mil pesos, paga el 6,13% de los arrendatarios, que en su mayoría tienen más de un local.
Zabaleta aseguró que, en comparación con otros sectores comerciales de la ciudad y plazas adyacentes, Mercaupar mantiene los cánones más económicos, especialmente teniendo en cuenta que los valores incluyen costos de administración que, según indicó, no se facturan de manera independiente.
Entre los gastos mensuales que asume la entidad se encuentran 62 millones de pesos en vigilancia; 51 millones de pesos en aseo; además de mantenimiento de alcantarillado interno y perimetral. Alumbrado y mantenimiento general de la infraestructura.
Uno de los sectores con mayor costo es el Pabellón de las Carnes, donde las mesas sencillas pagan 513 mil pesos y las esquineras 1.027.000 pesos. En estos valores se incluyen lavado dos veces al día, fumigación quincenal y vigilancia prácticamente permanente, debido a que el ganado comienza a recibirse desde las 7:00 de la noche y la actividad comercial inicia hacia las 2:00 de la mañana.
Frente a la petición de reducir el valor de los arriendos, la gerente aclaró que la determinación no depende de la administración sino exclusivamente de la junta directiva, la cual analiza no solo la solicitud de los comerciantes, sino también estudios financieros y la situación económica actual de la empresa.
Mercaupar, explicó, atraviesa un proceso de recuperación tras una crisis financiera heredada de administraciones anteriores. “Estamos saliendo poco a poco de un endeudamiento. La junta debe blindarse jurídica, técnica y económicamente para evitar un detrimento patrimonial”, puntualizó.
La entidad es una empresa de economía mixta, que maneja recursos públicos y privados, y cuyas decisiones están sujetas a lineamientos y controles institucionales. “Nosotros no somos enemigos de los comerciantes. Queremos transformar Mercaupar, hacerlo sostenible y competitivo, pero siempre dentro del marco legal”, concluyó Zabaleta.