La denuncia del presidente Gustavo Petro sobre un supuesto complot para introducir sustancias alucinógenas en un carro de la caravana de seguridad que le fue asignada durante su visita a Washington sigue generando revuelo en el país.
La gravedad del tema es que en el presunto plan estarían implicados policías activos, los cuales, conforme a la versión que entregó en el consejo de ministros en Montería, estaban siguiendo instrucciones de “alguien” para torpedear la reunión con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca.
Además del general Edwin Urrego, quien ya respondió negando cualquier participación en el tema, fuentes del Alto Gobierno aseguran que el otro oficial salpicado es el teniente coronel Óscar Miguel Moreno Arroyave, quien se ha desempeñado como comandante de Policía del Distrito Riomar, que opera en la localidad norte de Barranquilla.
El coronel estaría mencionado en un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia, que habría sido el punto de partida para anticipar, conforme a lo dicho por Petro, el plan.