Las autoridades tradicionales y de gobierno del pueblo indígena Kankuamo solicitaron de manera urgente al Estado colombiano acciones concretas de investigación y protección, tras la quema de una Kankurwa, centro ceremonial ancestral, ocurrida el pasado 4 de febrero en el predio La Lagunita, en territorio indígena ubicado en el sector de la carretera vieja hacia Río Seco en Valledupar.
A través de un comunicado, el pueblo Kankuamo exigió a la Fiscalía General de la Nación adelantar investigaciones eficaces y con enfoque étnico y diferencial, que permitan identificar y judicializar tanto a los responsables materiales como intelectuales del ataque. Autoridades indígenas advirtieron que la falta de resultados judiciales frente a hechos similares ha profundizado la impunidad y aumentado el riesgo para sus comunidades y autoridades tradicionales.
Asimismo, solicitaron la implementación de medidas de protección para los centros ceremoniales y el territorio ancestral, al considerar que la quema de una Kankurwa no solo afecta una infraestructura física, sino que constituye una agresión directa contra su espiritualidad, su cultura y su derecho a la pervivencia como pueblo indígena.
El pueblo Kankuamo también hizo un llamado a la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, a los organismos de control y a las entidades del orden nacional y territorial, para que se adopten acciones coordinadas que garanticen la seguridad de sus espacios sagrados y el respeto por sus derechos colectivos.