La consolidación de la exportación de cacao fino y de especialidad en el departamento del Cesar, se ha convertido en un motor clave de desarrollo económico, social y productivo para la región. Gracias a la creciente demanda internacional y al fortalecimiento de la agroindustria cacaotera, el Cesar avanza en su posicionamiento como un referente nacional e internacional en cacao de alta calidad.
Uno de los principales beneficios de la exportación de cacao es la generación de ingresos sostenibles para las familias rurales. Más de 170 hogares cacaoteros, especialmente en municipios como Agustín Codazzi, Pueblo Bello, La Paz y zonas de la Serranía del Perijá, han encontrado en el cacao una alternativa productiva estable, que mejora su calidad de vida y reduce la dependencia de economías tradicionales de alto riesgo.
Con la apertura oficial de su bodega y centro de operaciones en Valledupar, la empresa Cacao Hunters, uno de los principales compradores y exportadores de cacao fino, orgánico y de especialidad en Colombia, permitirá potenciar los cacaos especiales y certificados producidos en la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, territorios que hoy cuentan con reconocimiento en mercados especializados de Europa y Japón.
Camila Santoyo, líder agrícola de Cacao Hunters, destacó la importancia estratégica de esta apertura. “El propósito es seguir creciendo en la región, trabajar de manera más cercana con las asociaciones y productores de cacao especial y aumentar nuestra presencia en los mercados internacionales. Nuestra apuesta es crecer cerca de un 40 % en las exportaciones de esta región”, señaló.
Santoyo explicó que el Cesar representa una de las zonas más relevantes para la compañía. “Cacao Hunters lleva más de 12 años en el mercado de cacaos especiales y hoy trabajamos en nueve regiones del país. El Cesar representa cerca del 40 % de nuestra operación nacional, lo que demuestra el enorme potencial de esta región”.
PROYECCIÓN DE HASTA 160 TONELADAS
La inauguración se realiza con una exportación inicial de 25 toneladas de cacao con destino a Italia, y una proyección de hasta 160 toneladas para el año 2026, destinadas tanto a exportación como a la transformación en chocolates y derivados.
María José Caballero, coordinadora de Responsabilidad Social de Drummond, resaltó el impacto social y económico de esta alianza. “Para nosotros, la llegada de Cacao Hunters al Cesar representa el cierre de la cadena productiva que venimos fortaleciendo con los campesinos de la Serranía del Perijá. Este cacao que hoy se exporta es el resultado del esfuerzo de muchas familias que apuestan por la reconversión productiva del territorio”.
Caballero agregó que actualmente el programa beneficia a cerca de 170 familias cacaoteras de Agustín Codazzi, generando ingresos sostenibles y oportunidades en el campo.
Desde Socodevi, su gerente regional en el Cesar, Luz Amparo González, calificó la apertura como un logro colectivo. “Cacao Hunters es uno de los compradores más importantes de cacao fino y de aroma a nivel nacional e internacional, y hoy decide establecerse en Valledupar porque el cacao del Cesar está siendo altamente valorado en el mundo”.
González indicó que asociaciones de municipios como Pueblo Bello, La Paz, Agustín Codazzi y próximamente La Jagua de Ibirico son proveedores clave del cacao que se exporta a Europa y Japón.
“Nuestra meta es entregar mínimo 140 toneladas este año y alcanzar una cuota cercana a las 250 toneladas para 2026, entre cacao especial y orgánico”.
ACOMPAÑAMIENTO DEPARTAMENTAL
Desde el Gobierno departamental, Lucero Rivera, supervisora de proyectos de la Secretaría de Agricultura del Cesar, subrayó el avance del sector.
“El departamento del Cesar entendió que el cacao es un producto estratégico. Pasamos de no exportar a superar las 100 toneladas anuales en apenas tres años, gracias al trabajo articulado con aliados como SOCODEVI y Cacao Hunters”.
Rivera indicó que el foco actual está en las certificaciones internacionales. “Estamos trabajando para lograr certificaciones orgánicas y Rainforest Alliance, exigidas por los mercados europeos, lo que permitirá aumentar la competitividad y la capacidad exportadora de nuestras asociaciones”.
Otro beneficio relevante es el impulso a la asociatividad y al liderazgo comunitario, especialmente de mujeres rurales, quienes desempeñan un papel fundamental en la producción y gestión de las asociaciones cacaoteras. La exportación fomenta el fortalecimiento organizativo y el acceso a programas de capacitación, asistencia técnica y certificaciones internacionales.
Así las cosas, el crecimiento sostenido de las exportaciones posiciona al cacao como un producto estratégico para el desarrollo del Cesar, permitiendo al departamento diversificar su economía, mejorar su competitividad internacional y proyectarse como un territorio agrícola con identidad, sostenibilidad y reconocimiento global.