La reciente reducción de $500 por galón en el precio de la gasolina, anunciada por el Gobierno Nacional y vigente desde el 1º de febrero, ya comenzó a reflejarse en Valledupar, aunque con variaciones entre estaciones de servicio, argumentando costos operativos como el transporte.
Aunque el Ministerio de Minas fijó un precio promedio nacional, en la práctica cada ciudad presenta ajustes propios, y la capital del Cesar no ha sido la excepción. En varias estaciones urbanas se evidencian diferencias que, aunque no son amplias, sí impactan el bolsillo de los conductores que a diario deben tanquear su vehículo para trabajar.
Tal es el caso de Esneyder Acosta Liñero, quien se encontraba en la estación de servicio “La Esmeralda”, donde la gasolina corriente está en $14.070 por galón. “Anteriormente tanqueaba el vehículo con 140.000 pesos, ahora me redujo más de 10 mil pesos, lo que representa un alivio para mi economía, esperando que se cumpla la promesa de seguir bajando hasta llegar a un precio accesible”, aseguró.
Asimismo, Claudia Rendiles Acuña, docente vallenata, manifestó que a diario debe viajar a una zona corregimental a cumplir con su trabajo, pero desde el aumento de la gasolina decidió usar el transporte público por los altos costos que presentaba. “Ahora volveré a retomar el traslado en mi vehículo. Antes pagaba casi 16 mil pesos, ahora quedó en $14.150, específicamente en la EDS Los Caciques donde acostumbro a tanquear el carro”.
Otras de las estaciones de servicio en la que se reflejó el ‘bajón’ fue la Central de Combustibles Terpel, con $14.050 por galón. Asimismo, el resto de las gasolineras van disminuyendo paulatinamente, tomando en cuenta que el Cesar cuanta con combustible subsidiado y el pleno.
La baja en el precio hace parte del ajuste del Gobierno tras haber igualado en 2024 el valor interno con el internacional, luego de años de subsidios que generaron un fuerte déficit en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Con la reciente caída del precio internacional del petróleo, el Ejecutivo abrió espacio para la primera reducción significativa en más de dos años, beneficiando a millones de conductores en todo el país.