Tal como había anunciado el Sindicato de Empleados Públicos del Sena, un total de 108 instructores del Centro Biotecnológico del Caribe, del Sena Regional-Cesar, permanecen sin contrato en el inicio del calendario de formación, situación que ha encendido las alarmas entre sindicatos y comunidad educativa, en medio de denuncias por presuntas irregularidades administrativas que involucran al subdirector Carlos Rafael Melo Freyle.
De acuerdo con organizaciones sindicales, la falta de vinculación oportuna de personal estaría afectando directamente la continuidad de programas de formación.
José Fernando Díaz Parodi, presidente del Sindicato de Empleados Públicos del Sena, informó que en el marco de la Ley de Garantías y ante las peticiones de la organización para garantizar la estabilidad de los trabajadores, lo lograron cumplir las contrataciones en el Centro de Innovación y Gestión Empresarial y Cultural; pero en el Biotecnológico del Caribe quedaron unos 108 contratistas sin acceso a la entidad.
“Ante esta grave situación laboral, nuestro papel es hacer los requerimientos respectivos ante la dirección general de la entidad, además de exigir que se tomen las medidas necesarias de orden administrativo indisciplinar, si fuera el caso, para que el SENA funcione. Si esos recursos destinados a la contratación no se utilizan, el SENA se los quita a los centros y los centraliza en la dirección general, siendo después muy difícil que los regrese, entendiendo que pudo haber negligencia en su ejecución”, explicó el líder sindical.
La crisis laboral se produce en un contexto de cuestionamientos reiterados contra Carlos Melo Freyle, quien ha ocupado cargos de subdirección en distintos centros de formación del SENA Cesar y cuyo nombre ha sido vinculado a investigaciones disciplinarias y denuncias públicas.
Por esta causa, la Procuraduría General de la Nación abrió una investigación preliminar en la Regional Cesar por presunta indebida participación en política y otras irregularidades administrativas, dentro de las cuales figura el nombre del funcionario.
A esto se suman denuncias del sindicato del SENA en el Cesar, que acusan a Melo Freyle de presuntos actos de corrupción y de comportamientos intimidatorios durante protestas pacíficas de aprendices e instructores del Centro de Innovación y Gestión Empresarial y Cultural (CIGEC), donde se reclamaban mejores condiciones de infraestructura, materiales de formación y elementos de protección personal.
Así las cosas, en agosto de 2025, el SENA declaró insubsistente a Melo Freyle como subdirector del CIGEC, al tratarse de un cargo de libre nombramiento y remoción. Sin embargo, el funcionario interpuso una acción de tutela que falló a su favor, ordenando su reintegro.
El fallo generó polémica luego de que se señalara un posible conflicto de intereses, al existir presunto vínculo familiar entre la magistrada que profirió la decisión y Sandra Patricia Medina Argote, jefa de Contratación de la entidad de formación.
Ante el ambiente de tensión institucional, la dirección del SENA decidió nuevamente remover a Melo Freyle del CIGEC y reubicarlo temporalmente en el Centro Biotecnológico del Caribe (CBC). No obstante, según las denuncias, el funcionario se habría negado a abandonar las oficinas del CIGEC, lo que estaría entorpeciendo trámites administrativos.