Como Breiner Jesús Bastidas Manjarres, de 19 años de edad, miembro de la comunidad LGTBIQ+, fue identificado el joven que falleció en medio de un procedimiento policial, la tarde del pasado domingo, en el parque del barrio Manantial en Valledupar.
Según el reporte oficial, Bastidas Manjarres fue trasladado de urgencia al Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede Sabanas del Valle, donde el personal médico confirmó su deceso tras recibir un impacto de arma de fuego en el abdomen.
De acuerdo con la información preliminar de la Policía, una patrulla de vigilancia adelantaba labores de registro y control a varias personas que se encontraban en el lugar en actitud sospechosa. Bastidas Manjarres habrían reaccionado de manera violenta, lanzando piedras contra los uniformados. En medio del altercado y un forcejeo, uno de los policías accionó su arma de dotación, hiriendo mortalmente al joven.
UN CAPTURADO
En los mismos hechos fue capturado Javier Alberto Marzán Castro, señalado de participar en el ataque contra la patrulla. Esta persona registra tres anotaciones judiciales por injuria por vías de hecho (2025), hurto de menor cuantía (2022) y violencia contra servidor público (2020). El capturado fue judicializado por el delito de violencia contra servidor público.
De manera preliminar, las autoridades indicaron que tanto la víctima como el capturado pertenecen a la comunidad Lgbtiq+, lo que ha generado atención especial por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos, que han solicitado claridad, transparencia y un enfoque diferencial en la investigación.
“LA POLICÍA QUISO MATARLO”
Juan Manjarres, abuelo de la víctima fatal de este hecho, manifestó que Breiner Jesús nunca había tenido problemas con nadie, ni mucho menos con la ley. “La policía quiso matarlo, él no tiró piedras y de eso hay testigos porque además quedó grabado. Los policías llegaron pateándolo, mi nieto apenas iba llegando al lugar; quien atacó a los uniformados fue el otro muchacho. Su único problema es que era gay; pido que se aclaren las cosas y que haya justicia por este lamentable hecho”, aseguró.
El caso quedó a disposición de las autoridades judiciales, quienes deberán establecer las circunstancias del uso del arma de fuego, así como verificar si el procedimiento se ajustó a los protocolos legales y de derechos humanos, especialmente tratándose de una persona joven e integrante de una población vulnerable.
Este sería el homicidio número seis, registrado en la capital del Cesar en lo que va del año.