Al cumplirse un año de la emergencia humanitaria registrada en la región del Catatumbo por la arremetida violenta de los grupos ilegales que operan en la región, la Defensoría del Pueblo publicó un informe que da cuenta de más de 100 mil víctimas registradas a causa de esa situación y del abandono estatal que denuncian los habitantes de la zona, según los cuales, las acciones prometidas por el gobierno, en medio de la conmoción interior decretada en la zona, se quedaron solo en promesas.
De acuerdo con el informe, entre el 16 de enero y el 7 de diciembre de 2025, se incluyeron 105.203 personas en el registro de víctimas por lo ocurrido en el Catatumbo. En su mayoría, por desplazamiento forzado (101.587), pero también por amenaza (7.777), confinamiento (3.772) y abandono o despojo forzado de tierras (2.948).
El mayor momento de crisis comenzó el 16 de enero de 2025, con el homicidio de Miguel Ángel López, quien se encargaba de los ritos funerarios en el municipio de Tibú.
López, su esposa, su bebé de meses y su hijo de 10 años fueron atacados por las disidencias, por haber incumplido la orden de ese grupo ilegal de no hacer el levantamiento de un integrante del ELN. Solo su hijo de 10 años sobrevivió al ataque.
Para ese momento ya la Defensoría había emitido una alerta de que era posible un enfrentamiento entre los grupos armados ilegales que operaban en la zona, el ELN, el EPL y las disidencias.
Luego del asesinato de López estalló la confrontación entre los grupos ilegales. Miembros del ELN fueron hasta las casas de algunos habitantes de la zona y las asesinaron. Varias de las víctimas fueron firmantes del acuerdo de paz.
Aunque quedaron dudas sobre el número de víctimas registradas, las autoridades departamentales reportaron 163 homicidios, incluidos los de 6 firmantes de paz, 3 líderes sociales y 10 menos de 18 años. Además, 12 niños reclutados, 20 víctimas de tortura y 22 de minas antipersona.
En respuesta a lo ocurrido, el Gobierno decretó el estado de conmoción interior, que, de acuerdo con la Defensoría, dejó compromisos por cumplir.
“El descontento en el Catatumbo no fue por la declaratoria del estado de conmoción interior. Fue porque en palabras de habitantes y líderes comunales entrevistados, solo fueron promesas que se dieron en el marco de la emergencia humanitaria y que con el paso del tiempo se diluyeron, volviendo al estado de abandono estatal en el que han estado sumidos por décadas”, dijo la entidad.
BOGOTÁ (Colprensa)