Compras de última hora abarrotan el centro de Valledupar
Dejar todo para última hora, también es una tradición de los vallenatos para la celebración de Fin de Año. A pocas horas de recibir el 2026, el área comercial de la ciudad luce abarrotada por el ‘corre corre’ de las personas en busca de los estrenos, convirtiendo la zona en un colapso.
Por un lado, se observa a los comerciantes ambulantes, por otro los que caminan de un lado a otro para ofrecer su mercancía, y a ellos se le suman los empleados de almacenes que casi toman por el brazo a los clientes para llevarlos hasta su tienda.
Lo cierto es que es imposible transitar por el centro de Valledupar, muchas personas caminan buscando todo lo necesario para el recibimiento del Año Nuevo.
La anarquía con el tránsito es otro de los elementos, las motocicletas, taxistas y vehículos particulares son parqueados sin control, ya que los agentes de tránsito difícilmente pueden controlar el gentío.
TITÁNICA LABOR DE CONSEGUIR LOS ESTRENOS
Martha Rivas Aponte, habitante de Valledupar, se encontraba entre la muchedumbre tratando de comprar los estrenos para ella y sus dos hijas. “Es misión casi imposible comprar, en las tiendas los probadores no alcanzan para tanta gente, por la calle no se puede caminar y hasta ni entrar permiten en algunos almacenes por el control de aforo”.
Dijo que se vio en la necesidad de salir a última hora por falta de recursos económicos, apenas recibió una plata el fin de semana y tuvo que enfrentarse a la titánica labor de salir al centro de la ciudad.
Asimismo, estaba Carlos Calleja, quien dijo que salió a comprar un par de tenis para su hijo y ha sido imposible adquirirlos, porque las tallas se agotaron y en muchas tiendas no pudo ni entrar por la cantidad de personas.
Mientras se vive esta anarquía, que ya es tradicional para estas fechas en el centro de Valledupar, los comerciantes se muestran optimistas ante el aumento de las ventas. “En comparación al año, las ventas tienden a la alza, la plata está circulando y las personas decidieron salir a adquirir bienes y servicios”, manifestó Marta Contreras, comerciante.
LAS TRADICIONALES PRENDAS AMARILLAS
Con la llegada del Año Nuevo, una de las tradiciones más arraigadas en Colombia vuelve a dinamizar el comercio; la compra de ropa interior amarilla como símbolo de buena suerte. A pocas horas del 1 de enero, los comerciantes aseguran que las ventas han tenido un balance positivo, impulsadas por quienes buscan atraer prosperidad, amor y abundancia para el año entrante.
Vendedores del sector señalan que la demanda se intensificó en los días previos a Navidad y se mantiene firme hasta el último momento. Incluso, muchos establecimientos están ofreciendo descuentos de remate para agotar las últimas unidades disponibles.
Liliana Márquez, comerciante, afirmó que año tras año la tradición se mantiene vigente. “La gente sigue creyendo que estrenar ropa interior amarilla en la noche del 31 de diciembre trae buena fortuna”, explicó, destacando que esta costumbre continúa siendo importante para el comercio local en el cierre del año.