La vida y obra de Calixto Ochoa revive en nuevo documental
El universo vallenato vivió una noche cargada de nostalgia y celebración con el estreno del documental Calixto Ochoa, el Filósofo del Vallenato, una producción que honra la memoria de uno de los compositores más influyentes del folclor colombiano.
El evento, realizado en el Parque de la Vida, se convirtió en una velada festiva donde el público revivió anécdotas y episodios que marcaron la trayectoria del maestro. La gobernadora Elvia Milena Sanjuan Dávila, encargada de abrir la presentación, destacó la capacidad del juglar para convertir la cotidianidad en poesía musical.
ENCUENTRO CON LA MEMORIA
El ambiente estuvo teñido de emociones. Entre risas y evocaciones, los asistentes recordaron al artista que, con acordeón en mano, marcó generaciones enteras. Patricia Zuleta fue una de las voces que compartió sus memorias: la noche en que, siendo adolescente, vio por primera vez a Ochoa en La Hamaca Grande de Urumita quedó grabada para siempre. “Me quedé encantada con ese hombre de sonrisa brillante y carisma incomparable”, relató.
El homenaje alcanzó su punto más íntimo cuando el acordeonero Rolando Ochoa, hijo del maestro, interpretó varias de sus canciones. Visiblemente conmovido, agradeció el reconocimiento: “Ver cómo las nuevas generaciones disfrutan la música de mi papá me llena de orgullo. El documental es un trabajo hermoso”.
CONTINÚA SU LEGADO
La familia del compositor asistió en pleno al estreno, incluida su esposa, Dulsaides Bermúdez, quien viajó desde Sincelejo. Desde la primera fila, la viuda del juglar celebró la iniciativa que mantiene vivo el legado de Ochoa, una década después de su partida.
Adonáis Ochoa, una de sus hijas, resaltó el valor cultural de la producción: “Es un documental muy emotivo. Ver la dimensión del aporte de mi papá a nuestro folclor nos llena de orgullo”.
Con una duración de 59 minutos, el documental es resultado de cinco meses de investigación y producción. El equipo de Comunicaciones de la Gobernación recorrió municipios y ciudades que marcaron el camino artístico de Ochoa: desde Valencia de Jesús, su tierra natal, hasta Valledupar, Sincelejo, Sahagún y Barranquilla.
La narrativa se teje a partir de testimonios de familiares, músicos, amigos e investigadores culturales. El relato aborda sus inicios musicales, las fuentes de inspiración para sus composiciones, su habilidad para arreglar acordeones y la faceta creativa que lo llevó a dar vida a personajes emblemáticos y a impulsar nuevas corrientes musicales.
El documental también destaca su influencia en la proyección de juglares como Leandro Díaz, Alfredo Gutiérrez e Ivo Luis Díaz, así como su paso por Los Corraleros de Majagual, agrupación fundamental en la historia de la música tropical colombiana.
UNA INSIGNIA DEL FOLCLOR
Para muchos asistentes, la producción audiovisual confirma lo que el mundo vallenato reconoce desde hace décadas; Calixto Ochoa es una figura irrepetible. “Era un artista prodigioso, todo le salía bien”, expresó el músico Jorge Eliécer Visbal Malo, conocido como El Silvador de la Paz.
Ubaldo Quiroz, otro admirador del compositor, lo describió como “el artista más polifacético” de su generación. Incluso desde Panamá llegó Lilian López del Río, quien viajó especialmente para el homenaje. “La música de Calixto es la mejor. Tenía que venir a recordar la hermosa melodía de El Lirio Rojo”.

