Diario del Cesar
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Bebé murió quemado tras incendiarse su vivienda

TRAGEDIA EN COMUNIDAD KANKUAMA

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Una dolorosa tragedia enluta a una familia kankuama del corregimiento de Chemesquemena, en jurisdicción de Valledupar, luego de que un bebé de 10 meses perdiera la vida al sufrir graves quemaduras de segundo y tercer grado en un incendio doméstico.

El hecho ocurrió la noche del pasado miércoles, cuando la madre del menor encendió una vela para iluminar la vivienda, debido a la ausencia del servicio eléctrico en la comunidad. La vela fue ubicada sobre una mesa, cerca de la cama donde dormía el niño.

Según las primeras versiones, la mujer salió a comprar pañales mientras el bebé permanecía acostado y su otro hijo, de 8 años, se quedó en la vivienda. Minutos después, los objetos alrededor de la vela comenzaron a incendiarse y las llamas se extendieron hasta la cama del pequeño.

Al regresar, la madre encontró la humilde casa envuelta en humo y a su hijo mayor llorando, advirtiendo que su hermano estaba atrapado. En medio del desespero, el padre llegó desde otra vivienda cercana y, con la ayuda de un vecino, logró sacar al niño aún con vida. El padre del menor sufrió quemaduras en uno de sus brazos.

El menor fue llevado inicialmente al puesto de salud del corregimiento de Patillal, adscrito al Hospital Eduardo Arredondo Daza, y de allí trasladado al Hospital Rosario Pumarejo de López en Valledupar. Sin embargo, este centro asistencial no pudo recibirlo por no contar con una unidad especializada en atención a quemados, por lo que fue remitido a la clínica Médicos, donde falleció en la madrugada del jueves.

Liseth Maestre, coordinadora de salud del pueblo Kankuamo, manifestó que se está brindando acompañamiento a la familia y cuestionó la falta de infraestructura adecuada en los territorios indígenas para atender emergencias de este tipo.

“En el momento de los hechos no había luz ni señal para pedir ayuda. Dependimos de la solidaridad de un vecino. Pero esto no puede seguir así, necesitamos puestos de salud dotados para la atención de urgencias y garantizar la vida de nuestra gente”, expresó.

El cuerpo del menor fue trasladado a Medicina Legal para la necropsia correspondiente y posteriormente será sepultado en Chemesquemena.

Las autoridades investigan las circunstancias de la conflagración, catalogada como un accidente doméstico, mientras la comunidad kankuama pide soluciones estructurales en salud y servicios públicos para evitar que tragedias similares se repitan.

FAMILIARES del menor lamentaron lo sucedido. Escenas de dolor se vivieron en las afueras de Medicina Legal.