Familia de joven samaria muerta pide claridad de los hechos e investigación
La familia de María Camila Mendoza, de 21 años, y oriunda de Santa Marta, que murió en Madrid el pasado 16 de agosto en circunstancias que aún no han sido esclarecidas, insiste en que se presentaron irregularidades en el proceso judicial y solicita a las autoridades españolas una investigación exhaustiva que permita establecer la verdadera causa de su muerte.
De acuerdo con su hermana, Laura Mendoza, la joven había llegado a España hace dos años junto a su madre, en el marco de una oportunidad laboral, y residía allí con permiso de residencia comunitaria. Asimismo, informó que, María Camila Mendoza había trabajado en restaurantes y adelantaba trámites para obtener la ciudadanía, con el propósito de continuar sus estudios en criminalística, disciplina que había iniciado en Colombia antes de viajar.
LA ÚLTIMA SALIDA
El día de los hechos, María Mendoza salió en compañía de un grupo de personas con quienes apenas comenzaba a relacionarse. Según la versión entregada por su familia, la última comunicación que sostuvo con ellos ocurrió cerca de la 1:00 de la mañana del domingo, cuando manifestó que regresaría pronto a casa. Sin embargo, las horas transcurrieron sin que regresara y fue imposible localizarla.
Horas más tarde, un paramédico del Servicio de Atención Médica de Urgencias (Samur) respondió al teléfono de la joven e informó que se encontraba en estado crítico dentro de un apartamento ubicado en el barrio La Elipa, en Madrid; por lo tanto, su madre se trasladó al lugar, pero fue notificada de que María Camila Mendoza había fallecido.
INCONSISTENCIAS EN LAS VERSIONES
La familia sostiene que existen inconsistencias en la investigación. Según relataron, las personas que estaban con María Mendoza afirmaron que la joven había consumido diferentes sustancias esa noche, lo cual fue desmentido tajantemente por sus allegados y amigos cercanos, quienes aseguraron que ella no tenía ese tipo de hábitos ni en Colombia ni en España. La otra versión entregada a la Policía indicaba que varios de los presentes comenzaron a sentirse mal e incluso algunos vomitaron, aparentemente por el consumo de licor, aunque nunca solicitaron atención médica.
Los familiares cuestionan que no se haya realizado un proceso completo de recolección de pruebas, y señalan que no tienen certeza sobre la realización de una autopsia exhaustiva ni de un examen toxicológico que esclarezca si hubo consumo de sustancias, y aseguran que no se adelantó una inspección detallada en el apartamento donde se encontraba la víctima. Tampoco se habrían tomado pruebas a las personas que compartieron con ella esa madrugada ni fueron citadas a rendir una declaración formal.
OBLIGADA CREMACIÓN
Adicionalmente, la familia de María Camila Mendoza lamenta que, debido a los elevados costos de los trámites funerarios en España, se haya visto obligada a cremar el cuerpo de la joven, lo que impide la posibilidad de nuevas pruebas forenses. Según explicaron, mantener el cuerpo en la morgue tenía un costo de 2.000 euros diarios, mientras que una inhumación superaba los 4.200 euros. La cremación, aunque más económica, significó perder evidencia clave.
APOYO LEGAL
Laura Mendoza señaló que les han recomendado contratar un abogado penalista en España para impulsar el caso, aunque los costos son altos y resultan difíciles de asumir para la familia. No obstante, confirmaron que ya han establecido contacto con entidades oficiales colombianas que analizan la situación y les brindan acompañamiento.
Los allegados de María Camila Mendoza reiteran su petición de que las autoridades españolas aclaren lo ocurrido y se garantice un proceso transparente. “Nuestra familia solo quiere entender qué pasó, tener justicia y que mi hermana pueda descansar en paz”, concluyó Laura Mendoza.