Diario del Cesar
Defiende la región

Padres con tesón ¡Felicidades!

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Por:
MERLIN DUARTE

Hoy no hay flores de manera abundante en las calles, chocolates y tampoco un comercio extremadamente activo como sucede el Día de Las Madres, aunque para la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), esta es la tercera fecha más importante del comercio en Colombia.

Y de eso están más que seguros  Miguel, Albeiro, Álvaro y Jorge, todos padres, trabajadores incansables, luchadores de vida a quienes sus hijos los ven como sus superhéroes.

Miguel Lagos tiene 33 años y dos hijos de ocho y una de seis, Saira y Sergio,quienes junto a su esposa Esolibeth Santana son su motor de vida o como dice él: “su inspiración para salir adelante”.

Es un feliz guía de tránsito hace más de un año, se recorre la ciudad y los diferentes puntos críticos de movilidad dependiendo la asignación del día. A veces sufre por las altas temperaturas, el inclemente soly hasta debe aguantarse el mal genio de los conductores, todo como sacrificio para llevar el sustento a su hogar.

“Este trabajo es duro, porque se trata de lidiar con personas y todo el mundo no tiene la sensibilidad”, afirmó con una sonrisa desmotivadora.

Dice que ser padre es algo hermoso y un reto inmenso porque no existe un manual para serlo y mucho menos una medición que indique si lo está haciendo bien. Sin embargo, es entendido de que con ejemplo  en casa e inculcar, de manera constante los valores, se logra un excelente resultado.

Con relación a esta fecha, le parece importante pero “nada comparado” con el Día de las Madres, porque según él a ellas les festejan todo el mes pero en cambio a ellos “se lo embolatan”.

Este pensamiento también lo comparte Albeiro Lesmis, un comerciante y Administrador Agropecuario que le tocó ser mototaxista ante la falta de oportunidad laboral existente y la urgente necesidad del sustento diario, pues es el único que aporta económicamente en su hogar.

A sus 49 años y un tanto trajinado, disfruta de la compañía de su esposa y tres hijos, de quienes se siente orgulloso y da hasta su vida por verlos felices, porque ser padre es “lo más bonito del mundo, pero criarlos es un reto”.

Asegura que a las 5:00 de la mañana inicia su jornada en la moto como transportador de pasajeros por toda la ciudad, hasta las horas de la noche, un sacrificio que dice que sus hijos deben entender. Lo aseguró mientras esperaba que algún  ciudadano del centro de la ciudad le solicitara el servicio de transporte.

Al referirse a la celebración del Día del Padre, indicó que la falta de motivación para conmemorar esta fecha no es solo del comercio sino de los hijos, quienes también hacen una labor que se debe resaltar, porque no solo trabajan para mantener el hogar, también para brindar la educación y otras cosas más como la orientación, alimentación y ejemplo.

 

CON ARREGLO DE RELOJES CRIÓ A SUS HIJOS

 

Álvaro Colón tiene más de 38 años dedicados al arreglo de relojes un punto estratégico de la ciudad, y con ese negocio ha sacado adelante a sus  tres hijos de 34, 28 y 23 años. Con esfuerzo les dio sus estudios de bachiller, Y luego de que los hombres prestaran el servicio militar y la hija se casara, les ofrece ayuda.

Este hombre de 57 años quedó huérfano desde muy pequeño y asegura que ha hecho todo lo posible por darles a sus hijos lo que él nunca tuvo.

“Yo soy muy especial con ellos, porque uno tiene que darle lo mejor a sus hijos, y los hijos tratar bien a sus padres, porque hijo eres y padre serás, por eso no se debe ser grosero ni contestar con rabia”, acotó.

Extraña los tiempos de antes, donde con la mirada los hijos entendían un mensaje directo, sin reprochar, quejarse o evadir.

Con relación a esta fecha especial indicó que el Día del Padre no es nada comparado con la celebración de las madres, la diferencia para él es “del cielo a la tierra”.

PADRE Y ABUELO DE SIETE

Jorge Castro Arzuaga se enorgullece cuando habla de su familia. Su abuela tuvo 12 hijos y alarde de sus siete hijos y siete nietos, quienes según él son su razón de ser, quienes lo hicieron entrar en razón, de corregir sus errores.

“Yo aprendí a amar cuando tuve mi primer hijo. Yo bebía, mujereaba y cuando nació el primero dejé todo eso y me encarrilé en darles el mejor ejemplo, a trabajar para darle lo que necesitaban”, dijo este vallenato con descendencia guajira.

Solo una de sus hijas vive con él, pero está al tanto de todos. Asegura que es un hombre que le pone el pecho a todo; es albañil, chofer, pintor, entre otros.

Él quiera que todos los padres se dedicaran hoy a sus familias, a festejar en sana convivencia, a compartir con los seres queridos pese a que no se observe mucho entusiasmo por este día, porque según él existe un adagio que dice “un padre puede ser cualquiera”, afirmación que hasta él mismo rechaza, pero lo toma como si fuese una realidad, porque aunque los padres juegan un papel fundamental en el hogar, “poco se reconoce”.