Líderes sociales, académicos, gremiales y comunitarios del Caribe alzaron su voz para alertar sobre lo que consideran una crisis en la soberanía y seguridad energética del país. La preocupación ha motivado una propuesta concreta: la creación de una Mesa de Diálogo por la Seguridad y la Soberanía Energética, que sería facilitada por la Conferencia Episcopal Colombiana.
La iniciativa es coordinada por Norman Alarcón, vocero de la Liga de Usuarios de Servicios Públicos del Caribe, quien ha reunido a diversos sectores con el objetivo de construir una propuesta de política pública que será presentada al Gobierno nacional y al Congreso. El propósito es enfrentar los riesgos derivados de las actuales decisiones en materia energética.
“Una propuesta que para nosotros es trascendental, que tiene que ver con la defensa de la seguridad y soberanía energética del país, que se ha venido perdiendo de manera paulatina y sobre todo desde el mes de diciembre, cuando Colombia empezó a importar gas para el consumo esencial. Esto no había ocurrido durante 30 años. Tuvimos la autosuficiencia con este combustible tan importante que utilizan alrededor de 36 millones de colombianos. Y que ya por agotamiento de los pozos que tenemos en la Guajira y en los Llanos Orientales y por la falta de acción estatal, porque el gobierno de Gustavo Petro decidió no volver a firmar contratos de exploración de hidrocarburos, de gas y de petróleo, sino dejar lo que ya están vigentes. y el daño ya está hecho”, afirmó Alarcón.
Entre las demandas del grupo está la revisión urgente de la política energética, con el fin de asegurar una transición gradual y ordenada hacia energías limpias. Advierten que una salida precipitada de la exploración y explotación de hidrocarburos pone en riesgo no solo la autosuficiencia energética, sino también los ingresos que financian la transición energética.
¿Quiénes se unen a esta propuesta?
En ese sentido, resaltan la necesidad de impulsar proyectos estratégicos como Sirius, que busca aumentar las reservas de gas y diversificar la matriz energética, actualmente basada en fuentes hídricas, consideradas limpias.
La campaña ha logrado el respaldo de Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía; Francisco Ceballos, obispo de Riohacha; así como organizaciones de usuarios, universidades y gremios, especialmente de La Guajira.
“Una serie de sectores encabezados por el exministro Amylkar Acosta, la Liga Nacional de Usuarios, el obispo de Riohacha, sectores de la academia y sectores empresariales, haciendo un llamado a constituir una mesa de las fuerzas vivas de todo el país para defender la soberanía y la seguridad energética, de tal forma que haya un replanteamiento de política pública para que tengamos una exploración y explotación de estos hidrocarburos tan importantes para el progreso del país”, agregó Alarcón.
Los líderes convocantes hacen un llamado a la unidad nacional, con el objetivo de proteger un sector clave para el desarrollo del país frente a decisiones que, consideran, han debilitado la autosuficiencia energética construida durante décadas.