Diario del Cesar
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Aplazar sin resolver

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La estrategia fiscal del gobierno se ha reducido a aplazar gastos, pero no a solucionar el enorme problema que enfrentamos. Aplazar gastos significa pasar el faltante de un año a otro. Pero nada más.

Un reciente informe de ANIF ilustra lo inadecuado de esta estrategia en toda su crudeza. “Esta dinámica revela, dice el Centro de Investigaciones, que el rezago presupuestal entendido como la suma de reservas presupuestales y cuentas por pagar no ejecutadas en la vigencia fiscal correspondiente, ha alcanzado niveles históricamente altos en Colombia. En 2024 el valor ascendió a $54,4 billones, equivalente al 13.4% del presupuesto general de la Nación, su mayor valor desde 2012”.

Dicho en palabras más simples: como los recaudos están desplomados, los ingresos no alcanzan para cubrir el total de gastos que se está ejecutando. Con la consecuencia de que lo que no queda cubierto con los ingresos pasa como rezago presupuestal para la vigencia siguiente desplazando espacio para nuevo gasto. Así las cosas, lo único que se hace es pelotear un hueco fiscal de un año a otro, pero sin solucionar en manera alguna el problema.

Como van las cosas el gobierno Petro entregará a la nueva administración en el 2026 un rezago monumental que estará entre $60 y $80 billones. De manera que el gobierno que suceda al actual afrontará una de las situaciones fiscales más deterioradas en la historia de la Hacienda Pública contemporánea.

Una de las mayores dificultades de esta táctica que aplaza el problema, pero no lo resuelve es que quien termina afectado en primer lugar es la inversión pública que en la vigencia del 2024 resultó diferida en un 8.9% de lo presupuestado.

Igualmente damnificadas han resultado las partidas de inversión de sectores como ambiente y vivienda que se han visto gravemente disminuidas en el último presupuesto.

Esto explica igualmente que como el gobierno está aplazando el gasto como táctica primordial, simple y llanamente está dejando de pagar subsidios como los eléctricos que tienen al borde del colapso financiero a empresas electrificadoras que son las responsables de hacer estos pagos atenidas al reembolso del presupuesto nacional que es el deudor principal.

Es doblemente angustiante que pasan y pasan los días y nada se resuelve. El nuevo Ministro de Hacienda se ha limitado a decir que están estudiando nuevos aplazamientos en el 2025 que, como queda dicho, nada resuelven de fondo diferente de afectar el presupuesto del 2026.

Estamos a un mes escaso de que el gobierno tenga que presentar ante el Congreso el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025 (MFMP). Se trata del documento más importante que se produce en el país en materia hacendística. Es el equivalente a un vuelo de avión dotado de instrumentos que deben advertir los riesgos climáticos que enfrenta el país en materia fiscal para los años venideros.

Por el momento todo indica que estamos adelantando un vuelo presupuestal en el que, hacia adelante, solamente se observan “cumulus ninbus” por todas partes, representados en más y más aplazamientos, pero sin ninguna solución fiscal alternativa.

Como van las cosas, este gobierno entregará al que lo suceda una situación fiscal en peor estado que aquella en que los Embera entregaron el parque Nacional cuando lo desocuparon.

*Exministro de Estado