Diario del Cesar
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En Valledupar la tragedia anda en dos ruedas

ACCIDENTE EN MOTOS, EL PAN DE CADA DÍA

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Valledupar, tierra del vallenato y amaneceres templados, hoy llora con el corazón encogido. En las esquinas, donde solían sonar acordeones y parrandas, ahora retumban las sirenas de las ambulancias y los sollozos de madres que han perdido a sus hijos en accidentes de tránsito. La tragedia se ha vuelto rutina, y la motocicleta, que parece ser símbolo de libertad y movilidad, se ha transformado en instrumento de dolor para muchas familias vallenatas.

Gloria Maestre Ibarra lo supo antes de escucharlo. La intuición materna le avisó que algo andaba mal. Aquella madrugada de marzo, mientras calentaba aceite para los fritos que vende cada día en el centro de la ciudad, el alma se le encogió sin razón aparente. Poco después, el teléfono sonó con la noticia que ninguna madre debería recibir: su hijo, de apenas 22 años, había muerto en un accidente en la avenida Simón Bolívar de Valledupar.

“Fue como un presentimiento. No me imaginé que esa sería la última vez que lo vería con vida”, cuenta, con los ojos húmedos y la voz rota. “Me lo arrebataron de manera trágica. La imprudencia y los excesos están acabando con la juventud y con la tranquilidad de miles de familias que a diario imploran a Dios por su bienestar”, manifestó la dolorida madre.

Como su historia, hay demasiadas. Y semanas después, dos nuevos nombres se sumaron a la lista de víctimas: Juan David Espinosa Durantes, de 15 años, estudiante del grado 10 en la Institución Educativa Pablo VI;  y Yordin Sebastián Figueroa Martínez, de 19 años, estudiante de octavo semestre de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Popular del Cesar y docente en un colegio local, perdieron la vida en el barrio Los Mayales, al sur de Valledupar, cuando dos motocicletas colisionaron violentamente tras ignorar una señal de pare.

Las calles, convertidas en campos minados por la imprudencia y la desidia, se llenan cada día de motocicletas conducidas sin casco, sin papeles, sin sentido de responsabilidad. “Esto es un caos. Aquí parece que no hay ley para las motos”, denunció Ana Lucía Oñate, habitante del municipio.

PROPUESTA CIUDADANA

Ante este panorama, en la ciudad las voces repiten y coinciden: menores de edad manejando, motos sin luces, sin placas, sin seguro. Los andenes se han vuelto rutas alternas para quienes no respetan ni el espacio del peatón. “Aquí nadie controla nada y la Policía y la Secretaría de Tránsito brillan por su ausencia, solo están para sancionar”, aseguró Carlos Alberto Pirela, comerciante.

Propuestas como “pico y placa” para motos, días sin parrilleros o jornadas sin motos son algunos de los llamados desesperados que hacen ciudadanos como Robert Amundaray, sin embargo, el silencio institucional predomina y la sangre sigue manchando el pavimento de esta ciudad.  “Aquí matan y todo queda en la nada. No hay justicia”, aseguró Amundaray.

Valledupar necesita más que promesas. Necesita acción. Una política integral de movilidad, educación vial desde las escuelas, controles reales y sanciones ejemplares. La vida de sus jóvenes no puede seguir perdiéndose entre el humo de un escape y el rugir de un motor sin frenos.

Mientras tanto, Gloria seguirá llorando, esperando justicia, esperando respuestas, esperando que al menos su tragedia no sea solo una estadística más. Porque en Valledupar, la muerte, lamentablemente, sigue andando en dos ruedas.

ASÍ ESTÁ EL PANORAMA

En Valledupar están circulando aproximadamente 40 mil motocicletas, de las cuales 20 mil ingresan a diario desde municipios y corregimientos vecinos. En un reciente informe presentado por la Personería Municipal y debatido en el Concejo Municipal por el concejal Jorge Luis Arzuaga,  entre los años 2022 y 2024 los accidentes con lesionados y muertos se han incrementado ante la falta de control por parte de las autoridades de tránsito.

En el año 2022 se registraron 369 accidentes en motocicletas con 54 muertes; en el 2023 fueron 283 siniestros viales con 50 fallecidos y el año pasado la cifra se ubicó en 243 accidentes con 42 decesos; lo que demuestra el riesgo que hoy día se corre al utilizar este tipo de vehículos.

Otras de las cifras que impactan en la ciudad, es el alto grado de ilegalidad. En el año 2022 solo se matricularon 35 motos, en el 2023, 17, y el año pasado 24, indicando que la mayoría circulan en la ciudad sin pagar impuestos, seguros y sin cumplir las medidas de seguridad como el uso de casco.

Por ello, existen circulares emitidas por la Procuraduría General de la Nación y la Superintendencia de Transporte que instan a las autoridades locales a controlar la prestación ilegal del servicio de transporte y garantizar el cumplimiento de las normas.

Otro de los puntos preocupantes es la crisis que enfrenta el Sistema Integrado de Transporte de Valledupar (SIVA), atribuyéndola al crecimiento descontrolado del mototaxismo que está generando anarquía en la ciudad.

El concejal Arzuaga, expuso que el número de viajes en el SIVA ha disminuido de 12.000 a 10.000 diarios, mientras que las motocicletas movilizan aproximadamente 100.000 viajes al día, acaparando una economía informal de más de 1,4 billones de pesos anuales.

De acuerdo a la encuesta ‘Valledupar Cómo Vamos’, durante el año 2024 “las muertes por accidentes de tránsito crecieron un 11%, y en 2 de cada 3 casos fatales la víctima iba en motocicleta”.

Sin embargo, desde la Secretaría de Tránsito y Transporte de Valledupar aseguran que durante el primer cuatrimestre de este año, se reportaron 29 muertes por accidentes, es decir, cuatro menos que en 2024 (33), representando una reducción del 12 %.

Para reducción en siniestralidad grave: Valledupar disminuyó en 7 muertes (20) durante 2025 frente al año anterior (27). Más del 50% de los accidentes se registran en motocicletas.

Por su parte, Alberto Daza Sagbini, secretario de Tránsito Municipal, manifestó que en la ciudad se han intensificado los controles en la zona, recordando la importancia de respetar las normas viales, especialmente el uso del casco, que podría reducir hasta un 40% la probabilidad de muerte en accidentes.

De igual manera, desde la Secretaría de Tránsito, refuerzan campañas como ‘Me Comprometo’ y ‘Como Yo Me Cuido’, para promover la seguridad vial en la ciudad, además de doblegar los controles viales.