“Mi hija no merecía morir así, y el culpable sigue libre”
MADRE DE NIDIA ARANGO
La familia de Nidia Yolima Arango Solano, de 32 años, víctima de feminicidio en septiembre de 2023 en el barrio Simón Bolívar de Valledupar, continúa exigiendo justicia y una respuesta efectiva por parte del sistema judicial. La joven fue asesinada presuntamente por su pareja sentimental, Francisco Javier Bornacelly Álvarez, alias ‘Wini’, quien actualmente se encuentra en libertad por vencimiento de términos.
La madre de la víctima, Yolima Solano, expresó su profunda preocupación por los constantes aplazamientos del proceso y el riesgo de impunidad. “Pedimos justicia. No entendemos qué pasa que siguen aplazando las audiencias. El abogado del acusado ahora pide la preclusión del caso y él está libre. Eso no es justo”, manifestó.
El pasado lunes, en el Juzgado Noveno Penal del Circuito de Valledupar, estaba programada la audiencia preparatoria. Sin embargo, la defensa de Bornacelly solicitó la preclusión del proceso, argumentando una supuesta atipicidad absoluta de los hechos. La solicitud fue negada por el juez, pero el abogado defensor interpuso recurso de apelación.
Ahora será la Sala Penal del Tribunal Superior de Valledupar la encargada de definir si la investigación por el delito de feminicidio continúa o no. La Fiscalía 16 seccional fue la entidad encargada de formular la imputación contra el procesado.
ANTECEDENTES DE VIOLENCIA
Según lo relatado por la madre de Nidia, el crimen se produjo por celos enfermizos del agresor. “Mi hija era una mujer bonita, y eso le molestaba. El día de los hechos fue a dejar a sus hijos en casa de una tía de él en San Diego, luego pasó por mi casa y me dijo: ‘mamá, yo no vuelvo más’. Y así fue. No volvió más”, recordó entre lágrimas.
Los hechos ocurrieron dentro del apartamento que compartía la pareja. De acuerdo con el informe forense, la víctima recibió un golpe en la cabeza que la dejó inconsciente y posteriormente fue degollada. Bornacelly fue capturado días después en zona rural de Riohacha, La Guajira, donde se ocultaba en las afueras del corregimiento de Camarones, gracias a labores del CTI de la Fiscalía.
La familia de la víctima pide que el proceso no se dilate más y que se garantice justicia. Para ellos, la libertad del acusado representa una herida más profunda que se suma al dolor de perder a una hija, madre y mujer valiente.
“Mi hija no merecía morir así. No queremos que este caso quede en el olvido, ni que el responsable siga libre”, concluyó Yolima Solano.