La muerte de José «Pepe» Mujica, expresidente de Uruguay y figura emblemática de la izquierda latinoamericana, desató una ola de mensajes desde distintos países del continente y de Europa, en los que líderes políticos destacaron su legado, su ejemplo de vida austera y su lucha por la integración regional.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lo llamó «el gran revolucionario» y expresó que la muerte de Mujica representa una pérdida para el continente. En su mensaje, señaló que el proyecto de integración regional debería avanzar hacia una “Unión Grancolombiana, que en el corazón de América Latina y el Caribe dé el paso decisivo a la integración”.
Desde Bolivia, el expresidente Evo Morales lamentó su partida y recordó sus consejos. “Fue un ferviente creyente en la integración y en la Patria Grande. Quedan sus enseñanzas y su gran ejemplo”, afirmó al enviar un abrazo al pueblo uruguayo.
En Uruguay, el presidente Yamandú Orsi publicó un mensaje oficial donde expresó: “Te vamos a extrañar mucho viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor por tu pueblo”.
El Frente Amplio, coalición política a la que perteneció Mujica, manifestó que el expresidente “no fue solo un líder. Fue una forma de entender el mundo”.
Desde España, el presidente Pedro Sánchez también compartió sus condolencias. “Un mundo mejor. En eso creyó, militó y vivió Pepe Mujica. La política cobra sentido cuando se vive así, desde el corazón”, escribió.
Irene Montero, miembro del Parlamento Europeo, recordó una de las frases más emblemáticas del expresidente uruguayo: “Fui aplastado, derrotado, pulverizado, pero sigo soñando que vale la pena luchar para que la gente pueda vivir un poco mejor y con un mayor sentido de la igualdad”. Añadió: “Que vuele alto Pepe Mujica. Gracias por todo”.
Mujica murió ayer martes a los 89 años tras un cáncer de esófago que se había extendido por su cuerpo. En enero reconoció públicamente que no deseaba continuar con el tratamiento médico y pidió que lo dejaran partir en paz. “El guerrero tiene el derecho a su descanso”, dijo entonces.
Su esposa, la exvicepresidenta Lucía Topolansky, había informado recientemente que Mujica se encontraba en cuidados paliativos y que su estado le impidió participar en las últimas elecciones locales.
El líder del Movimiento de Participación Popular dejó una profunda huella en la política uruguaya e internacional. Defendió durante décadas la integración regional, los derechos sociales y una forma de ejercer el poder desde la humildad.