Diario del Cesar
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Población víctima del conflicto ha recibido atención sicológica  

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El conflicto armado en Colombia ha sido uno de los hitos de violencia más fuertes atravesado por el país durante 50 años.  Esta guerra ocasionada por grupos al margen de la ley dejó un saldo de 8.432.348 víctimas a nivel nacional, de las cuales 507.799 pertenecen a los departamentos de Cesar y La Guajira, y unas 10.553 fueron focalizadas en Valledupar; así lo reporta la Red Nacional de Información, RNI, de la oficina de Unidad de Víctimas Nacional.

Los afectados, han recibido atención por parte diferentes organismos como, la Unidad de Víctimas, el ICBF y el Programa de Atención Psicosocial y Salud Integral a Víctimas, Papsivi; entidades que dirigen a las personas hacía una ruta de atención para garantizar su estabilidad emocional y psicológica.  Este tema, se convirtió en gran interés para profesionales en psicología, trabajadores sociales y psiquiatras, quienes han iniciado investigaciones para conocer las consecuencias psicológicas que dejó el flagelo de la guerra.

QUEBRANTO DE LA SALUD MENTAL

Las psicólogas Lorena Cudris, Almeida González y Lilian Bolaños, realizaron una investigación durante tres años para identificar las principales afectaciones psicológicas del conflicto armado.  Las profesionales trabajaron con 455 víctimas de la violencia en Colombia, pertenecientes a nueve departamentos del país entre los que se encuentra el Cesar; de ahí, surgió el libro ‘Afectaciones psicológicas a víctimas del conflicto armado en Colombia’ que muestra una realidad de los problemas de salud mental en los afectados de la guerra.

Los resultados arrojaron que, “el 87% de la población está presentando una sintomatología clínica severa, que en su gran mayoría son trastornos psiquiátricos como: estrés postraumático, estrés de angustia, alteraciones en los estados de ánimos, episodios depresivos, ideas suicidas, conductas agresivas y trastornos de sustancias psicoactivas”, explicó Lorena Cudris.

Los diagnósticos antes mencionados, según la explicación de Lorena, magister en Psicología, surgen del quebranto del tejido social de las víctimas, al ser testigos de muertes violentas en familiares.  Pese a que el Gobierno colombiano ha destinado ayudas económicas para la restitución de tierras y viviendas, explica Cudris, “la prioridad debería ser la salud mental y un proceso psicoterapéutico”.

SOCIALIZACIÓN CON VÍCTIMAS

Para identificar los diagnósticos psicológicos que dejó el conflicto armado en Colombia, aplicaron el instrumento de ‘90 síntomas’, un cuestionario que permitió conocer “la sintomatología en cada una de los afectados, luego de 10 años de los daños”, explicó  la psicóloga Almeida González.   Como conclusión, se encontraron descuidos en los tratamientos psiquiátricos de las víctimas, hecho que trunca los procesos de reincorporación de estas personas en la sociedad.

¿POR QUÉ LAS VÍCTIMAS NO SUPERAN?

La psicóloga y también participante de esta investigación, Lilian Bolaños Acosta, señaló que las emociones “siguen vulnerables, aunque haya pasado el tiempo”, debido a la poca preocupación del Estado colombiano con estos testigos claves de la violencia.  Lo que ocasiona que las víctimas, vean negligencia por parte de las autoridades competentes, en los esclarecimientos de las situaciones en las cuales perdieron la vida sus familiares.

Por EDUARDO MOSCOTE

Lilian Bolaños, Almeida González y Lorena Cudris, son las autoras del libro ‘Afectaciones psicológicas a víctimas del conflicto armado en Colombia’, que muestra los principales trastornos psicológicos de los afectados de la violencia en el país./RICHARD DANGOND.