El grupo climático saltó rápidamente a la fama después de formarse en 2022, protestando de diversas maneras que acapararon los titulares, como invadir la pista durante un Gran Premio de Gran Bretaña de la Fórmula 1 y trepar a estructuras sobre una importante autopista de Londres.

Algunos de los activistas que participaron en las protestas en las carreteras recibieron sentencias de varios años de cárcel.

Just Stop Oil no es el primer grupo climático que declara el fin de la acción directa disruptiva.

Extinction Rebellion, que también era conocida por sus tácticas para llamar la atención, anunció en 2023 que detendría su forma de activismo más divisiva para aumentar sus números y convertirse en una organización más inclusiva.

Las decisiones se producen en el contexto de leyes antiprotestas más estrictas que han dificultado el activismo político y ambiental, así como de evidencia de que las protestas disruptivas eran cada vez más impopulares.

“Creemos que ahora existe este espacio donde podemos intentar algo diferente y quizás ser un lugar especialmente para personas de entornos donde el arresto es algo extremadamente aterrador”, dijo entonces el portavoz de Extinction Rebellion, Marijn van de Geer.

En cuanto al futuro de Just Stop Oil, el grupo está “creando una nueva estrategia para afrontar la realidad del calentamiento global descontrolado, la muerte masiva, el colapso económico y el auge del fascismo”, declaró un comunicado de prensa a CNN. “Solo una revolución nos protegerá de las tormentas que se avecinan”, afirmaron.