Ecuador, que en los últimos años se ha ubicado entre los países más violentos de América Latina por la tasa de muertes violentas, transita hacia la segunda vuelta de las presidenciales, que se realizará el 13 de abril, con una crisis de inseguridad que adquiere nuevas formas ante los cambios de los grupos criminales y la respuesta de las fuerzas de seguridad. Si bien 2024 fue un año menos sangriento que 2023, de todas formas fue el segundo con más muertes violentas en la historia del país, 6.962, según cifras de la Policía Nacional. La tendencia del año pasado, que comenzó con el decreto de un estado de conflicto armado interno por parte del presidente Daniel Noboa, fue en aumento con el correr de los meses y enero de 2025 dejó más de 700 muertes violentas, según el Ministerio del Interior. El número creció en parte por los ajustes de cuentas entre bandas delincuenciales que luchan por controles territoriales, pero también aumentan dos problemáticas que impactan de lleno en el resto de la población: la extorsión y el reclutamiento de menores. Suben las extorsiones En marzo de 2024, la Policía anunció la creación de la Fuerza Investigativa Contra la Extorsión (FICE) para atender el problema, teniendo en cuenta que en 2023 la extorsión fue el crimen más denunciado en todo el país, con 21.811 casos, según un reporte del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), con base en datos de la Fiscalía. Los datos preliminares del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado apuntaban a un crecimiento en 2024. “La extorsión viene creciendo desde 2021. Era más por redes sociales, amenazas por WhatsApp. Se detectó que muchas venían de las cárceles o desde números del extranjero. Con el tiempo viene dándose la extorsión más territorial, con grupos criminales que piden a negocios y hogares un pago de una especie de impuesto”, dijo a CNN Daniel Pontón, decano de la Escuela de Seguridad y Defensa del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN). Agrega que este tipo de delitos “generan mucha animadversión a nivel de población, han quebrado muchos negocios y afectan la economía”.
El grupo islamista Hamás consideró este jueves 27 de febrero como “una clara violación del alto al fuego” que Israel no retire sus tropas del corredor de Filadelfia, la divisoria de 14 kilómetros entre Gaza y Egipto, a pesar de que dicho acuerdo estipula que esta debía producirse gradualmente a partir del día 42 de la primera fase de tregua, este sábado.
El corredor de Filadelfia fue uno de los puntos más disputados entre Israel y Hamás durante las negociaciones de la tregua, en las que durante meses la delegación israelí demandaba permanecer en él.
Un alto funcionario israelí indicó en un comunicado difundido a EFE y a medios israelíes que no van a irse del corredor: “No permitiremos que los asesinos de Hamás vuelvan a deambular con camionetas y armas por nuestras fronteras y no permitiremos que recuperen fuerza gracias al contrabando”, reza el comunicado.
Hamás ha respondido que no planean “atacar soldados ni asentamientos durante el alto al fuego”, como acusó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y que mantener a las tropas en el corredor entre Egipto e Israel es “una clara violación del acuerdo de alto el fuego y un intento de fabricar pretextos para perturbarlo y frustrarlo”.
Según los documentos del acuerdo a los que EFE tuvo acceso, Israel debería comenzar la retirada de sus tropas coincidiendo con el último día de la primera fase, el número 42 del alto el fuego, para que hubieran abandonado completamente el disputado corredor antes del día 50.
El corredor de Filadelfia fue uno de los puntos más disputados entre Israel y Hamás durante las negociaciones de la tregua, en las que durante meses la delegación israelí demandaba permanecer en él.
“El corredor de Filadelfia no será evacuado. Si Israel pierde su control, Gaza se convertirá en un reinado del terrorismo”, aseveró en una rueda de prensa en septiembre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asegurando que esta franja se había convertido en el “tubo de oxígeno” de Hamás, a través del cual el grupo se rearmaba.
El paso de Rafah, el cruce de Gaza a Egipto, se encuentra en este corredor y reabrió el 1 de febrero, tras meses cerrado por Israel a causa de la guerra, para permitir el traslado de gazatíes enfermos y heridos al país vecino.
Las negociaciones para la segunda fase del diálogo, que debería implicar el fin “sostenible” de las hostilidades en Gaza, aún no se han iniciado, pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que ha enviado una delegación negociadora a El Cairo para continuar las conversaciones con Hamás.