Con 18 años, el gimnasta colombiano Ángel Barajas ya puede decir que tiene en su casa una medalla Olímpica ganada en París 2024 y un premio del Deportista del Año entregado por El Espectador.
Pese a su corta edad ya obtuvo lo que muchos deportistas no han ganado o les ha tomado tiempo. El deportista cucuteño aún no se acostumbra a los medios y al pedido reiterado de entrevistas por ser un referente para el deporte colombiano y una figura del presente y para el futuro.
A diferencia de sus saltos y giros en la gimnasia donde se le ve seguro y contento por lo que hace, fuera de las barras es serio, callado y hasta de pocas palabras. Esta vez cambió el leotardo (traje usado por los gimnastas) para tener un traje azul claro y una camisa blanca para recoger un premio más para su carrera.
Colprensa habló con el joven deportista sobre sus sensaciones frente a los premios en tan poco tiempo, sus inicios en la gimnasia y que lo enamoró de este deporte, que gracias a él vuelve a ser visto por Colombia.
¿Medalla Olímpica en París y ahora Deportista del Año, qué sensaciones tiene tras este premio?
Solo me queda agradecer por este reconocimiento, me siento feliz y orgulloso del trabajo que hice este 2024. El año pasado me invitaron, pero lastimosamente no pude venir y hoy estoy aquí bastante feliz.
¿Esperaba ganar este premio?
La verdad que no, pero sabía que apenas dijeron que estaba nominado, con tal de estar allá ya soy un ganador. De pasar de juvenil a mayor la competencia es más dura.
Además que se ganaron el premio al deportista del año y al entrenador del año con su compañero Jairo Ruiz
Como dije muy poco pasa eso, me pone feliz y es importante que también reconozcan el desempeño y el esfuerzo que hace el entrenador, porque al fin y al cabo es el que lo forma a uno, el que el guía por el camino que es y es importante que se reconozca ese esfuerzo.
¿Qué se viene en el 2025 para Ángel Barajas?
En estos momentos no tengo muy claro qué competencias vendrán, pero lo primordial es volver a retomar el nivel. Yo voy saliendo de una lesión, así que hay vamos poco a poco en los entrenamientos
¿Qué tanto cambia en el entrenamiento y el día a día luego de ganar medalla en los Olímpicos, que viene en el día después?
Después de los Juegos tuve una cirugía, yo competí lesionado en París. Ahora ya estamos saliendo, ya estoy volviendo a retomar el nivel en lo que son los aparatos, en lo que no tengo que usar el pie y poco a poco vamos retomando el nivel y ya pensando para lo que venga.
¿Y con esa lesión en plena competencia, cómo es el trabajo mental para seguir adelante y hasta ganar la medalla como lo hizo?
La parte mental es mucho más importante que la parte física, siempre y cuando uno esté mentalmente muy bien es mucho más fácil que salgan las cosas. Yo por allá no pensaba en el dolor, sabía que tenía un compromiso bastante grande conmigo mismo y creo que cuando uno quiere las cosas pueden salir muy bien.
¿Qué recuerda de sus primeros entrenamientos, del sueño de llegar a nivel internacional y ganar premios y medallas?
Ya después de que sabía cómo funcionaba la gimnasia y todo, una vez yo fui a la casa de Jossimar (Calvo, gimnasta colombiano, NDR) y le vi un premio Altius, yo dije que también quería tener ese y de ahí seguí trabajando fuerte para lograr tener un reconocimiento de este tipo.
¿Aunque aún es muy joven y le falta mucho por ganar, qué recuerda de su proceso como juvenil y ahora llegar a este nivel?
El proceso de verdad que es bastante complejo, la gimnasia es un deporte que es muy perfeccionista y hay veces que las cosas no salen como uno quiere. A veces son días, semanas o meses y eso es desmotivante, pero ahí es donde aprende uno a ser resiliente y perseverante.
¿Muchos niños sueñan con ser futbolistas o quizás ciclistas. En qué momento usted decide ser gimnasta?
La gimnasia es el único deporte que yo he practicado, pero cuando tuve mi primera competencia en mi primer nacional yo tuve seis medallas de oro y yo decía: soy bueno en esto y quiero seguir aquí. De ahí me enamoré mucho más de la gimnasia.
¿Hablábamos antes de su entrenador, Jairo Ruiz, cómo ha sido el acompañamiento de él para que usted llegara a este punto?
El profe me agarró de pequeño; al poco tiempo de haber entrado me fui a una concentración con los mayores, de ahí empecé a entrenar con el profe, a veces con un asistente, pero él siempre ha sido el entrenador principal. Ha sabido cómo guiarnos a mí y a todos, un deportista no se hace solo.
¿Qué es lo mejor y quizás lo más duro de ser deportista colombiano?
Lo más duro es de donde uno viene, uno siempre sale con necesidades, pero está en uno querer salir adelante, querer ser alguien en la vida. Creo que no hay nada malo, sino que son esfuerzos que uno hace.
¿Ya con sus premios puso en la mira a la gimnasia en Colombia, cómo la ve a futuro para otros Olímpicos y otras competencias?
Ahora viene un equipo bastante fuerte, vienen compañeros con sed de ganar. Esto es bastante importante para el equipo que venga y los niños que vienen atrás van pisando duro. La gimnasia puede tener bastantes resultados.
¿Ya muchos niños que sueñan ser deportistas lo vieron triunfando en los Olímpicos y viendo esa medalla por la televisión. Cuál es su mensaje para todos ellos que sueñan llegar a algo similar algún día?
Que luchen por sus sueños, que trabajen para lo que quieren más adelante, que sean muy perseverantes y a todo Cúcuta y toda Colombia les agradezco mucho.
Los que ya son deportistas que sean muy resilientes y los que no, en lo que quieran desempeñar que todo tiene un esfuerzo y tarde o temprano vale la pena.
/COLPRENSA